Al inicio del nuevo curso escolar, ¿qué retos impone la nueva cartilla de evaluación 2012?

Al inicio del nuevo curso escolar, ¿qué retos impone la nueva cartilla de evaluación 2012?

Vol.: 5, 2012/29

Calidad Educativa Consultores S. C. te envía el boletín electrónico del mes de agosto – septiembre del 2012, al inicio de este nuevo ciclo escolar, con el tema de los retos que emergen de la nueva cartilla de evaluación con el objeto de impulsar que desde el principio del año se consideren los elementos que tendrán que ser visualizados para evaluar en cada uno de los bloques con los nuevos planes y programas 2011. 

Este documento es gratuito y puede distribuir de manera libre siempre y cuando se cite la fuente y se reproduzca respetando la intención original de la autora.

Al inicio del nuevo curso escolar, ¿qué retos impone la nueva cartilla de evaluación 2012?

Dra. Laura Frade Rubio @

Este artículo está basado en dos nuevos libros que pronto saldrán a la venta: Elaboración de exámenes para evaluar competencias y Competencias en el aula, que aborda la planeación y la evaluación tomando como base el Acuerdo No. 592. 

Para el curso escolar 2012 – 2013 se comenzará a utilizar la Cartilla de Evaluación 2012, misma que impone una nueva lógica para evaluar y que emerge del Acuerdo No. 592 por el que se establece la Articulación en la Educación Básica en México (DOF, SEP, 2011).

Esta articulación se refleja en el hecho de que para empezar ya no serán boletas aisladas que se entreguen cada año a los niños y niñas cuando sean promovidos de grado, mismas que nadie observa toda vez que ha sido promovido, sino que desde que inicia su educación preescolar cada cartilla será un referente para el grado siguiente, de manera que a lo largo de los años vaya formando su trayectoria y registro de aprendizaje. De hecho en la página oficial de la cartilla se menciona que: “la evaluación del aprendizaje se concibe como un proceso que consiste en valorar lo que los alumnos conocen y saben hacer al comenzar un ciclo escolar, un periodo de trabajo o una secuencia de actividades, con respecto a los propósitos establecidos en el programa educativo[i]“. Lo que implica que no es un proceso con miras finales en el que se acredita al final de haber cursado el grado escolar, sino que más bien es un proceso recursivo que inicia con el insumo que se ha producido en el año anterior como base del mismo.  

El siguiente punto de cambio es que se impone una lógica más compleja que la que veníamos utilizando, ya que se pasa de un proceso de medición exclusivamente cuantitativo a uno que incluye ambas dimensiones, es cualitativo y cuantitativo a la vez, existe una relación entre ambos, ya que lo que se logra en términos de calidad se refleja posteriormente en términos de cantidad. Esto se identifica en que se incluyen 4 parámetros de medición: letras, descriptores del desempeño de los niños y de las niñas en niveles, el apoyo requerido de acuerdo al resultado obtenido por los padres y madres, y finalmente el número que lo representa (confer. Cartilla de evaluación, SEP):

No obstante, por la descripción subsiguiente al primer recuadro en cada boleta de la cartilla en el que se describe el logro obtenido en cada asignatura, se infiere que la calificación más importante será la letra relacionada a un nivel de desempeño que describe cómo están los niños y niñas con respecto a su aprendizaje. Esto se observa en una matriz que incluye en la primera columna el nivel de desempeño y en la siguiente cada asignatura con un círculo a tachar en el número del bloque (I, II, III, IV y V). Sin embargo, con miras a obtener un promedio, esto se traducirá en una calificación numérica que viene casi igual que como se utilizaba antes, utilizando números del 5 al 10, para luego especificar los apoyos requeridos, y la calificación obtenida en niveles para la lectura misma que también viene definida con sus descriptores. Lo que se observa en la boleta es un buen ejemplo del pensamiento complejo en el que se identifican todos los elementos necesarios para evaluar a los niños y a las niñas en el Siglo XXI, calidad, cantidad, descripción del apoyo, y la trayectoria que ha ido cursando el niño y la niña como un antecedente, en el que si el maestro de secundaria lo desea podrá observar cómo le fue desde preescolar, información que le servirá de base para detectar sus fortalezas y debilidades, así como las oportunidades que puede tener como docente con un niño o niña que apenas está conociendo.

La observación de la trayectoria que se va construyendo es también un indicador del enfoque formativo de la evaluación que se adquiere a raíz del Acuerdo No. 592 en donde lo importante no es acreditar el esfuerzo con un número, sino promover una cultura de aprendizaje de manera que a partir de realizar un balance entre lo que se ha hecho y lo que se ha logrado con respecto a las metas propuestas, en este caso las competencias y los aprendizajes esperados, se identifiquen la decisiones que se tienen que tomar para mejorar de manera continua. Es decir que el énfasis se encuentra en el aprendizaje que se logra por la retroalimentación posterior a la evaluación, lo importante es aprender más y mejor y no sacarse una calificación, para lo cual él y la docente juegan un papel relevante ya que deberán impulsar a los estudiantes a la mejora continua.

Esto modifica el paradigma de evaluación de manera total, porque se pasa del esquema “pase aunque sea de panzazo“, a uno en el que lo importante “es aprenderaunque uno se saque 10″. Por ejemplo, antiguamente se pensaba que con un 6 en matemáticas ya se había acreditado el curso y todo estaba bien, era suficiente, porque se había pasado, aunque el estudiante no supiera restar, asunto que se perpetuaba a lo largo de toda su educación, se iba reproduciendo grado con grado, de manera que pasaba y pasaba con los conocimientos que poseía sobre otros temas, aunque nunca hubiera aprendió a restar, porque se conservó el mismo error a lo largo de todo su proceso educativo, no se adquirió un conocimiento que era fundamental. Otro fenómeno que se observaba es que el estudiante que sacaba 10 había llegado a la meta y no había nada más que hacer. Recuerdo mucho una clase de orientación educativa en primero de secundaria de una escuela privada, que al final del año escolar, la docente les dejó como tarea individual qué pensaran en que tenían que mejorar el año siguiente, mientras todos pensaban y escribían largas listas de mejoras, había dos estudiantes, un niño y una niña que no hacían nada. Me acerqué y les pregunté que por qué no escribían a lo que me respondieron que no tenían nada en qué mejorar porque se habían sacado puros dieces a lo largo de todo el año. ¡Caray, pensé! Pobres, con todo y su 10 tienen la metacognición dañada, la capacidad para encontrar áreas de oportunidad y de mejora se perjudicó porque según ellos habían llegado a la meta, no podían pensar en ser mejores.

Por esto, el más importante cambio en el sistema de evaluación es el enfoque formativo, es pensar que el centro de la evaluación es el aprendizaje y la mejora continua y no la acreditación engañosa que no permite identificar el acierto para repetirlo y el error para evitarlo, superándose y perfeccionándose de manera continua. Lo anterior, no quiere decir que se deje del lado el aspecto sumativo, incluido el hecho de que se sí se incluirán los exámenes, sino más bien la perspectiva, la mirada desde la cual se observa la evaluación.

No obstante, este enfoque que implica aprender y mejorar, y que además se observa desde una visión compleja que incluye lo cualitativo y cuantitativo será difícil de llevar a cabo sino se impulsa un sistema de evaluación que se implante en el aula desde el inicio de clases, porque implica necesariamente la recopilación de la información y de la evidencia que permita identificar las áreas de mejora, las oportunidades en las que se tiene y se debe intervenir e incidir para que los estudiantes lo logren y que además incluya los cuatro momentos de la evaluación: el diagnóstico o inicial, el formativo o de proceso, el sumativo o final y el implícito o continuo que lleva a intervenir en el momento en que se necesita, identificando así lo que deberá hacer el estudiante pero también el docente.  

¿Qué sistema de evaluación se puede utilizar a nivel áulico que permita recopilar la información y la evidencia? Entendemos por sistema el conjunto de elementos que articulados entre sí producen un todo estructurado el que cada parte aporta información al mismo para su operación. Por tanto hablar de un sistema de evaluación dentro del contexto del Acuerdo No. 592, implica preguntarse: ¿cuáles son los elementos que se requieren para evaluar tomando en cuenta que se busca desarrollar competencias en los estudiantes?

Básicamente y de forma matricial, los elementos son:

1. Las metas que buscan alcanzar.
2. Los actores que participan en el proceso: el y la estudiante y el o la docente.
3. La acción que realizan para hacerlo que incluye: un inicio, un proceso, un resultado y un continuo.
4. Los instrumentos (comportamientos y productos realizados por el estudiante) y las herramientas (realizadas por el docente para intervenir en su aprendizaje) que utilizan durante la acción educativa para lograr las metas.
5. El análisis que se desprende de los mismos que permite identificar lo que se ha ganado y lo que falta por hacer.
6. El reporte que se emite con rasgos cualitativos y cuantitativos.
7. La retroalimentación que se genera a partir del mismo de manera en que se avance hacia el logro total de las metas propuestas.

Estos elementos se combinan en una matriz que se articula a partir del enfoque formativo, es decir que observa que se puede intervenir a lo largo de toda la dinámica para lograr el aprendizaje de manera continua tal y como se observa a continuación.

Un sistema así implica que la evaluación no es un proceso que se realice al final del bloque, o al final del curso, sino que es algo que se planea desde el inicio de clases, antes del ingreso los docentes ya tienen que tener en claro como lo harán.

Desde esta perspectiva, existen varios retos que se derivan de la aplicación de un sistema que considere tantos elementos. A continuación se describen los siguientes.

El primer reto es la clarificación de los conceptos relacionados al sistema de evaluación de manera que se identifique que quiere decir cada uno, pero sobre todo los nuevos términos, entre ellos la diferencia entre comportamiento, conducta, desempeño, producto, información y evidencia: 

  • Comportamiento: es lo que hace el estudiante, no es el desempeño, ni la conducta sino todo lo que hace tanto consciente como inconscientemente.
  • Conducta: es el comportamiento que resulta de un estímulo.
  • Desempeño: es lo que hace el estudiante que resulta de un proceso cognitivo y emocional, tiene una intención y un razonamiento previo.
  • Producto: es lo que hace el estudiante para aprender, es una actividad entregable, como un dibujo, un resumen, un ensayo. Hay productos de proceso, como lo son un esquema y un mapa conceptual, y productos finales, como un proyecto, una investigación y problema resuelto.
  • Información se refiere a todo lo que sucede dentro y fuera del aula que puede afectar el aprendizaje y que deberá ser considerado para atenderlo en la medida de lo posible. Por ejemplo si los niños y niñas llegan muy inquietos y sudorosos del recreo y no se les deja tomar agua, difícilmente podrán poner atención, lo que bajará su aprendizaje. Dicha información es múltiple y compleja, mientras más se recopile en mejores condiciones estará el docente para evaluar lo que pasa.
  • Evidencia es aquello que demuestra que el estudiante ha adquirido el aprendizaje, no es el producto, es lo que se observa en el mismo, por ejemplo la evidencia de aprendizaje es que cuando escribe cualquier párrafo comienza a escribir con mayúscula, el producto es el cuento que escribió.  

Estos términos serían los básicos, pero también es necesario identificar la diferencia entre evaluación diagnóstica, formativa, sumativa e implícita, así como entre rúbrica analítica y holística y los niveles de desempeño, pero de esto hay ya mucho más avance y claridad entre los docentes actualmente (confer. libros previos de la autora).

2. El segundo reto es identificar cómo se puede aplicar este sistema mediante un proceso sencillo, asunto que se logra con un plan de evaluación que se diseñe al inicio de cada situación didáctica de manera que se pueda recopilar la información de manera continua a lo largo de toda la misma, o bien al inicio de cada bloque identificando cómo se podrá recopilar la información a lo largo de dos meses, lo que implica planificar todas las situaciones didácticas de antemano. En ambos casos se deberá planear qué tipo de comportamientos y de productos se deberán recabar en el inicio, en el proceso y en el resultado, así como las rúbricas con los cuáles se van a evaluar. 3. El tercer reto es identificar cómo se califican los comportamientos y productos en niveles de desempeño de manera que no se caiga en un proceso arbitrario sino que sea realmente científico, es decir objetivo, válido y confiable, que realmente evalúe lo que se da, se mida lo que se quiere medir y se obtengan los mismos resultados en contextos distintos. Para lograrlo se deben tener claro qué son los niveles de desempeño y cómo se pueden observar.

Un nivel de desempeño define qué tan bien hace algo el sujeto, en este caso los aprendizajes esperados que son la unidad básica de evaluación de los nuevos planes y programas de estudio. Observan como su nombre lo indica el desempeño, lo que el sujeto sabe hacer con conciencia frente a una situación o contexto, lo que implica que además tiene una intención determinada. El desempeño por tanto no es una conducta que se emite sin saber, o un comportamiento del que no se sabe cuál es la intención o la meta que se persigue aunque otro lo observe.

Por lo tanto, los niveles de desempeño identifican en qué grado el sujeto sabe hacer algo, pero al observarlo el evaluador lo puede hacer desde una perspectiva distinta, así uno puede observar el desempeño desde diferentes categorías, por ejemplo:

  • Cumplimiento, cumple o no cumple lo que se identifica en dos niveles de desempeño.
  • Eficacia: resuelve o no resuelve la problemática que enfrenta, lo que brinda al menos cuatro niveles: i) resuelve con innovación, ii) resuelve satisfaciendo la demanda, es decir cumple con lo que se le pide, iii) resuelve como puede, a lo mejor sin saber pero resuelve y sale adelante, o bien iv) no resuelve o si lo hace requiere de ayuda externa.
  • Eficiencia: resuelve en tiempo y forma, lo que implica que lo hace rápido y bien, así puede tener un nivel máximo porque atiende a 40 clientes por día, o bien medio porque sólo atiende a 20, o bien bajo porque sólo puede con 10. Generalmente se usa en condiciones laborales y casi siempre se estructura en 3 niveles, aunque pueden ser más dependiendo de la decisión del evaluador. 
  • Autonomía: que identifica qué tanto resuelve por sí mismo, lo que lleva a establecer al menos 4 niveles: i) cuando resuelve de manera independiente y sin ayuda, a tal grado que hace aportaciones propias, ii) resuelve conociendo pero sin aportar y puede tener errores, iii) lo hace con algo de ayuda, o bien iv) requiere de un apoyo externo total para lograrlo.

La Cartilla de Evaluación 2012 ha establecido los niveles de desempeño desde una perspectiva en la que el desempeño de los niños y niñas se observa por la autonomía que tienen en el dominio de los aprendizajes esperados, de manera que los niveles son: destacado, satisfactorio, suficiente y elemental, y cada uno se encuentra caracterizado por una definición

que está relacionada al apoyo que requieren, así el destacado sólo debe continuar con el apoyo que ya tiene, pero el elemental deberá tener tutoría para salir adelante.

Esto resulta difícil de observar en el aula porque la pregunta es: ¿cómo se pueden caracterizar los niveles de desempeño en comportamientos y productos de una manera más específica, sin caer, en arbitrariedades o bien nuevamente en números que califiquen sin identificar las cualidades que realmente emergen del desempeño que realizan los estudiantes?

Una manera de hacerlo es describiendo las características que podría tener el desempeño de los sujetos en cada nivel, de manera que por la descripción de lo que hacen, se ubiquen los comportamientos y los productos en cada uno, al hacerlo así se podrán dar recomendaciones sobre lo que sigue. Esto implica caracterizar cada nivel; para hacerlo se debe responder a la pregunta: ¿qué sabe hacer el estudiante en cada nivel de desempeño a diferencia del resto, por qué se caracteriza cada uno, es decir cuáles son las características que se observan en cada nivel, valga la redundancia? 

Una propuesta de caracterización de cada nivel de desempeño pudiera ser la siguiente:


Nivel

Lo que se supone debe hacer en este nivel
Destacado
Es creativo, original, y resuelve más allá de lo que el común de sus compañeros hace. Sabe, conoce, y utiliza conocimientos de varias asignaturas para resolver, crear y proponer. Cumple más allá de la tarea o demanda solicitada, brinda nuevos elementos, ideas e innovaciones. Domina los aprendizajes esperados establecidos en la asignatura. Realiza las actividades por sí mismo y con independencia, sin errores, o casi sin errores. Las actividades que hace implican acciones en las que el sujeto elabora con argumentación (razones, causas, procesos, resultados, consecuencias, impactos, actores, hechos, fechas, elementos), resuelve problemas con conocimientos, operaciones y procesos en los que analiza, ordena, organiza, clasifica, identifica patrones, identifica atributos, explica causas, razones, efectos, infiere, interpreta, sintetiza, elabora hipótesis y las comprueba, crea, propone, diseña. Aplica reglas, procedimientos y procesos de manera exacta y sin equivocarse, o si lo hace encuentra el error, tanto en los productos que realiza como en sus comportamientos. Muestra iniciativa y control sobre su conducta y ejecución, es cumplido (cumple lo que se le pide), trabajador (siempre está haciendo lo que corresponde), aplica varios valores a lo que hace. Es crítico (identifica lo que falta, lo que no es, lo que debería ser) y propositivo al vez (diseña propuestas para resolver). Destaca por que es innovador, creativo, crítico, propositivo en su hacer y por que domina los contenidos estipulados en los planes y programas que se han ido estudiando. 
Satisfactorio
Cumple con lo que se le pide, aunque no presenta creatividad y originalidad, lo que hace satisface la demanda solicitada, hay eficacia para lograrlo, hace lo que se le solicita de acuerdo a los criterios y normas establecidos. Realiza la actividades pero cuenta con un mínimo de errores que todavía realiza por detalles que se le van, pero si se le muestran los puede corregir por sí mismo. Puede escribir textos con argumentación, resolver problemas, analizar, ordenar, organizar, clasificar, explicar, inferir, interpretar, sintetizar, elaborar hipótesis y comprobarlas. Aplica reglas, procedimientos y procesos con algunos errores tanto en los productos que realiza como en sus comportamientos. Puede ser honesto, trabajador, crítico, creativo, propositivo. Destaca por que cumple con lo que se le solicita. 
Suficiente

Realiza actividades pero requiere apoyo y ayuda para hacerlo, lo que se observa en que tiene múltiples errores que puede corregir cuando se le señalan dónde están y cuáles son dándole pistas para que los corrija, ya que por si mismo no los puede corregir. Puede escribir textos con apoyo, resolver problemas con ayuda, identificar los conocimientos, conceptos y nociones que necesita para hacerlo, decir cuáles son y proceder a aplicarlos, pero tal vez no llegue al resultado correcto porque le faltan detalles que todavía no domina de los conocimientos que debe tener, así como una profundidad en los elementos de su análisis que le permitan llegar al resultado correcto.  Distingue qué reglas y procesos se aplican en cada caso pero suele equivocarse. Conoce los reglamentos, y puede reconocer cuando se equivoca con respecto a la aplicación de los mismos, es decir que requiere de apoyo externo para aplicarlos. Destaca porque su desempeño necesita ayuda externa o una guía pero cuando se le brinda entonces logra la meta.
Elemental
Cuenta con nociones, ideas y conceptos básicos para hacer las cosas, tiene una idea, algunos conocimientos, pero requiere dirección constante para usarlos y aplicarlos por sí mismo, necesita que le digan lo que tiene que hacer, los pasos que debe llevar a cabo, los procedimientos detallados, así como que le señalen los errores que tiene y le den pistas para corregirlos o bien una explicación guiada paso por paso, o un modelaje externo para poder hacer, resolver y corregir. Depende de otros para llegar a la meta. No puede resolver sin ayuda y sin apoyo. Es decir que requiere de ayuda mediante varias herramientas que pueden ser explicaciones detalladas, materiales, libros, guías, consejos, avisos, recordatorios, organizadores varios o bien que alguien externo le modele la tarea para identificar los pasos que necesita dar. No puede aplicar reglas, procesos y procedimientos sin ayuda y apoyo externo. Destaca porque existe una dependencia sistemática de ayuda externa para lograrlo, sin ésta no sale adelante.  

Obviamente que para cada producto o comportamiento no se utilizan todos estos criterios para evaluarlos, y que en algunas asignaturas algunos tendrán unas características y en otras serán diferentes, pero lo importante es establecer una caracterización que permita ubicar un comportamiento o trabajo realizado dentro de cada nivel, lo que ayuda para diseñar las rúbricas de productos de proceso o bien de productos finales de acuerdo con los mismos. Además, en estas caracterizaciones se encuentran todos los procesos y procedimientos diseñados de manera conjunta, es decir no hay separación entre lo cognitivo, motriz y valoral. No obstante, esto no quiere decir que los estudiantes lo tengan todo, sino que en cada nivel se ofrece un menú de opciones que permite clasificar los comportamientos y productos de manera general para que el docente haga las adecuaciones en lo particular, así en algunos procesos actitudinales podrá contar con un nivel mientras que en otros de índole más cognitivo tendrá otros.  

Por ejemplo, la rúbrica de un cuento en 3º de primaria, producto de la asignatura de español, que toma como base estas caracterizaciones pudiera ser la siguiente:

Aprendizajes esperados:

  • Identifica las características de personajes, y escenarios, y establece su importancia en el cuento.
  • Usa palabras y frases adjetivas y adverbiales para describir personas, lugares y acciones.
NivelDescripción del nivel de desempeño en un cuento
Calificación
Destacado
Cuenta una historia que tiene inicio, desarrollo, cierre en los que actúan varios personajes que se han descrito. Identifica las características de personajes, y escenarios, y establece su importancia en el cuento. Usa palabras y frases adjetivas y adverbiales para describir personas, lugares y acciones. Utiliza las reglas de redacción y ortografía que conoce. El cuento es original y único, es decir no se basa en narraciones existentes y conocidas. Escribe con letra que se entiende en un espacio determinado como un renglón y sin tachaduras, enmendaduras y borrones.
A-10
Satisfactorio
Cuenta una historia que tiene inicio, desarrollo y cierre, identifica personajes y escenarios y los describe con adjetivos y adverbios. Se parece a otras historias conocidas, existen más de 5 errores en la redacción y en la ortografía que ya se supone conoce, pero cuando se le señalan las corrige por sí mismo. Escribe con letra legible, es decir que se entiende y se encuentra dentro de un espacio determinado, el renglón.
B-9,8
SuficienteCuenta una historia que no tiene secuencia, aunque se aprecian dos de los elementos: inicio con desarrollo sin fin, inicio con fin sin desarrollo. Los personajes no están claros, es decir no se sabe lo que hace cada uno en la historia porque existen repeticiones que hacen algunas veces unos y otras veces otros, o bien los nombres se confunden. No describe un escenario pero dice un lugar en el que se desarrolla. Cuesta trabajo comprender lo que escribe porque su escrito cuenta con manchones y tachones, y tienen más de 10 errores de redacción y ortografía sobre reglas que ya deberían conocer.C-7,6
Elemental
Escribe algunas oraciones que intentan ser un cuento, lo que se demuestra en que se describen elementos de alguna historia, pero no hay inicio, desarrollo y cierre, hay varios escenarios de manera que no queda claro el lugar y los personajes se confunden porque no se describe quiénes son y qué hacen. No escribe en un espacio determinado, cuesta comprender la letra, y existen errores en la escritura que tienen que ver con la separación de las palabras, hay omisiones, sustituciones en las letras, todavía no existe una relación biunívoca entre las letras y los fonemas. Requiere de apoyo externo para armar la historia, organizarla y aún utiliza dibujos para representar lo que quiere, pero cuenta con una noción de lo que es un cuento e intenta contar uno propio.  
D- 5

Queda claro que a lo mejor el o la docente no hará algo tan largo, pero algo similar evitaría la arbitrariedad, de manera que al contar con criterios claros evitará el uso de la subjetividad al evaluar. El asunto es partir de una caracterización muy general, aplicable a múltiples comportamientos y productos se pueda identificar el nivel de desempeño pero también la retroalimentación necesaria para llevar a cabo una evaluación objetiva, válida y confiable y evitar con ello la identificación de trabajos, comportamientos y productos de manera similar cuando en realidad no lo son, o bien etiquetarlos sin contar con criterios que permitan emitir un juicio objetivo, real y no subjetivo.

En suma, la nueva Cartilla de Evaluación impone nuevos retos a los docentes, pero éstos se pueden superar si se cuenta con un sistema efectivo y eficiente que sea diseñado y aplicable desde el inicio de clases, desde que comienza el curso escolar, de manera que al establecer normas, criterios, mecanismos y procedimientos los estudiantes puedan predecir lo que sucederá. Este ambiente predictivo mejora el aprendizaje, porque establece una lógica de antecedente y consecuente, en la que el estudiante aprende a pensar: “si hago esto, pasa esto”. Cuando esto sucede se asegura el éxito en el corto, mediano y largo plazo.  

Referencias bibliográficas: 

-Frade Laura, 2012. Competencias en el aula, planeación y evaluación tomando como base el Acuerdo No. 592, Mediación de Calidad, S. A. de C.V., México, D. F. 
-Frade Laura, 2012. Elaboración de exámenes para evaluar competencias, Mediación de Calidad, S. A. de C. V., México, D. F. 

Notas:


[i] Información que viene en: http://www.cartilla.sep.gob.mx/index.php

Sabías que…

Lo más importante en la evaluación formativa es el proceso cualitativo aunque éste se represente por una cantidad, es decir que el énfasis está en la observación de las características que se emiten en el proceso para detectar lo que se debe hacer para llegar a la meta que en este caso son las competencias y los aprendizajes esperados. Identificar esto cómo la médula del quehacer docente evitará caer en el viejo paradigma en el que los estudiantes se diferencian por el número de errores que realizan. La diferencia actual deberá estar en lo que hacen y cómo lo hacen.

Esto supone un reto porque deben existir puntos de corte, es decir diferenciaciones claras entre las características que permitan identificar el nivel de desempeño de un estudiante como distinto de otro que no caigan en la subjetividad, de ahí la necesidad de definirlos.

Si se parte del análisis de la diferencia en lo que hacen y cómo lo hacen, entonces la calificación que se brinde también podrá serlo, evitando así lo que decía un docente, que el 7 termina poniéndoselo al trabajo que parece más feo sin que necesariamente exista un criterio objetivo para calificarlo.  

Consejos prácticos para evaluar tomando en cuenta la nueva cartilla de evaluación desde el principio 

 1. Parte de conceptos claros, para empezar deberás tener definiciones sobre lo que es y no es cada elementos y aspectos en la evaluación. 

2. Realiza un plan de evaluación al inicio de cada situación didáctica, de manera que tengas claro cómo se evaluará al inicio, en el proceso y en el resultado, y que se deberá observar en el continuo para incidir y lograr la meta, estableciendo los comportamientos y productos que se evaluarán con las rúbricas que permitan identificar los criterios que se requieren para evaluar. En este plan identifica los criterios de fondo (qué tan profundo se observará la temática), forma (cómo se presentará), calidad (qué aspectos valorales se observarán y motrices si son necesarios) y cantidad (cuánto se deberá hacer y qué tanto valdrá). 

3. Caracteriza los niveles de desempeño con los cuales evaluarás los comportamientos y productos, defiendo qué es lo que se hace en el nivel destacado, satisfactorio, suficiente y elemental, sin utilizar adjetivos y adverbios, de manera que al hacerlo puedas identificar de manera clara la diferencia entre lo que hace un estudiante y lo que hace otro que corresponde a otro nivel, y si llegas a utilizarlos defínelos. Por ejemplo no se vale decir: letra bonita, porque lo bonito para el estudiante a veces no es bonito para el docente, es mejor decir: letra legible, lo que quiere decir que el docente la entienda. Así se está definiendo el adjetivo de una manera clara que no deja dudas sobre lo que se quiere que se lleve a cabo.  

4. RETROALIMENTA, lo más importante de todo el proceso es la retroalimentación es decir qué se le dice al estudiante para mejorar, y cómo se le dice para mejorar su aprendizaje, identificando que todo error que se cometa es una oportunidad de aprendizaje y detectando que aún sacándose 10 el estudiante siempre tendrá áreas o aspectos que lo lleven a mejorar. Cabe señalar que las mejores formas para retroalimentar son: los señalamientos o marcaje, las preguntas, el modelaje y las explicaciones (Frade, 2012). 

Es decir que cuando se retroalimenta se debe señalar el error con círculos y decir: “Aquí hay un error, corrígelo“. Esto permitirá desarrollar la metacognición, ya que el estudiante hará el esfuerzo por identificar dónde está, en qué se equivocó y que deberá hacer para corregirlo. Si no puede, se le pueden hacer preguntas que lo lleven a encontrar la solución, si todavía no puede entonces se puede explicar o bien se puede modelar la tarea, trabajo o actividad para que vea cómo se hace y luego la realice por sí mismo. El asunto es darle chance para que identifique qué es lo que está mal de manera independiente, por sí mismo. 

Otro aspecto importante es encontrar el máximo de errores y equivocaciones en el proceso de manera que cuando lleguen al resultado ya no los realicen, esto implica un docente satelital, que circule por el salón mientras los niños y niñas trabajan observando lo que hacen, de manera que cuando vea los errores intervenga, haciendo señalamientos, marcajes, modelando o bien dando explicaciones.  

5. Nunca se debe ridiculizar el error, aprender del error es una oportunidad de aprendizaje, es crear una cultura en la que se acepta que de todo se aprende y que todo se supera. Esto no implica dejar de señalar los errores, sino más bien cómo se establece una relación de retroalimentación que no los permita y los utilice para aprender, lo que no implica que se les evada pero tampoco que se usen como coyuntura para hacer daño, insultar, poner nombres u orejas de burro como se hacía antes. El asunto es más bien detectar el error para corregirlo con la retroalimentación y festejar al máximo su corrección, el aprendizaje logrado después de haberlo corregido.    

Calidad Educativa Consultores S. C. es una empresa que busca impulsar la calidad en la educación desde la perspectiva del fortalecimiento y actualización de lo procesos de intervención educativa, pedagógica y didáctica que los y las docentes, sus directivos y supervisores realizan buscando responder con ello a las necesidades y el contexto del Siglo XXI. ¡Contrata nuestros servicios!

Compartir...
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email