¿Cuál es el mejor regalo para un o una docente? ¿Cómo debemos festejarlo?

¿Cuál es el mejor regalo para un o una docente? ¿Cómo debemos festejarlo?

Vol.: 06, 2013/34

Calidad Educativa Consultores S. C., te envía el boletín electrónico correspondiente al mes de mayo de 2013 con motivo del día del maestro. Este, más que un artículo es una corta reflexión que trata de responder a la pregunta: ¿cuál es el mejor regalo para un docente, cómo se le debe festejar en su día?

Nuestro objetivo es resaltar la labor que los docentes realizan reconociendo su aporte a la sociedad: el aprendizaje que logran las nuevas generaciones para salir adelante en la vida y las capacidades que las y los maestros tienen para hacerlo.

Este documento es gratuito y se puede distribuir de manera libre siempre y cuando se cite la fuente y se reproduzca respetando la intención original de la autora.

¿Cuál es el mejor regalo para un o una docente?¿Cómo debemos festejarlo?

Dra. Laura Frade Rubio

Pensé, pensé y pensé…. ¿Cuál sería el mejor regalo para un o una docente? ¿Qué puedo decirles o darles que los haga realmente felices? Ciertamente podríamos decir que un mejor salario, en definitiva SÍ, SÍ, Y SÍ, ¡qué ganen más! Les deseo a todos que ganen más, y aunque algunas entidades internacionales señalen que en este país las y los maestros ganan mucho y que por lo tanto deberían ganar menos, en realidad no es así… Nunca he entendido cómo hacen el cálculo, de dónde lo sacaron o bien qué pensaban cuando lo estaban haciendo…

Sin embargo, seguí pensando que además de este deseo mundano pero muy necesario, realmente no hay nada que brinde más satisfacción, más alegría, más plenitud, esa sensación de ser feliz a todo lo que da y sin remedio, que el hecho de que los estudiantes aprendan. Sí, en definitiva el aprendizaje de nuestros estudiantes es el mejor regalo, porque sí ellos y ellas aprenden el ser docente emerge, es totalmente relacional: “sí aprenden yo existo como docente…” Se cae irremediablemente en esa verdad análoga a lo que Descartes decía: “Pienso, luego existo…” Es decir: “Si aprenden luego soy maestro, y si lo soy hoy, 15 de mayo, puedo festejarlo con grandes olas, sinfonías, pompas y sobre todo con alegría…”

Entonces, ¿qué se festeja el 15 de mayo? Se festeja que cuando los estudiantes sean grandes los recuerden, que puedan ir del extremo de acordarse con cariño y pensar que Ana, José Luis, o Lucy les enseñaron mucho, o bien pasar al otro polo que termina por señalar: ¡Caray ese maestro era una mula verdadera, pero cómo aprendí con él, qué bueno era!, y por esto jamás ha de olvidarlo cuando puede utilizar lo que aprendió de éste en la vida. Es decir, se festeja la posibilidad de que recuerden su nombre, que se lo sepan, y que lo digan con agrado, se festeja que las y los docentes sean parte de su vida… de la vida del futuro.

Se festeja además la capacidad de anticipación de los docentes, es decir que puedan determinar lo que necesita aprender un estudiante o un grupo de los mismos para salir adelante en la vida, esto es la determinación de la meta educativa, que deberá lograr para hacerlo.

Se festeja la capacidad ética por las decisiones que toman día a día para lograr la meta, discerniendo lo que es mejor para sus estudiantes, lo que se debe aprender y lo que no, así como la capacidad para actuar en estricto apego a los valores y principios que desean transmitir a las generaciones futuras.

Se festeja la capacidad de intervención para lograr dicha meta, es decir la puesta en marcha de todos los recursos que posee para que el estudiante la alcance, lo que implica visualizar con qué elementos, estrategias, en qué condicones y cómo, con qué orden y en que profundidad, aunque no se tenga mucho y no existan al alcance más que algunas piedras, hojas y árboles…

Se festeja la capacidad para hacer del aprendizaje una tarea satisfactoria, plena, alegre, interesante, muchas veces divertida, aunque no fácil, porque la vida no lo es… todo lo contrario, se festeja que el docente pueda lograr que los estudiantes quieran hacer lo difícil y lo superen, quieran hacer lo aburrido y lo saquen adelante para que así salgan airosos frente a cualquier prueba, dificultad u obstáculo que enfrenten para aprender, porque esa sensación, la que emerge de salir adelante frente a cualquier problema es mucho más grande que el sentir que surge de hacer las cosas fáciles, simples o placenteras en el corto plazo. 

Se festeja la capacidad del docente para lograr la reciprocidad de los estudiantes, es decir que respondan a su iniciativa, que quieran seguirlo y hacer lo que se les solicita en clase, que digan: ¡eso que usted propone y dice yo si lo quiero hacer! Es decir se festeja la empatía que puede lograr el docente con cada uno de sus estudiantes mediante diversas estrategias de comunicación, de ese intercambio que se logra a través del uso de varias formas de lenguaje.

Se festeja la capacidad del docente para determinar qué falta por hacer para lograr la meta, la evaluación que hace en la que determina qué se necesita para mejorar ese aprendizaje, determinando lo que sigue, lo que deberá ser corregido mediante la reflexión, la retroalimentación y la corrección amorosa, asertiva y fructífera, se festeja entonces la capacidad docente para impulsar el cambio en el estudiante.

Se festeja, además la capacidad de adaptación del docente al continuo vaivén que emerge en el Siglo XXI que genera mucha incertidumbre porque lo que hoy da seguridad mañana no lo brinda más y deberá ser modificado… Es decir que festejamos hoy su capacidad metacognitiva, el análisis que puede hacer de su propio desempeño para determinar qué debe modificar para lograr que sus estudiantes aprendan lo que necesitan para salir airosos…

En suma, este 15 de mayo se festeja el cúmulo de capacidades que posee el docente para lograr que las nuevas generaciones aprendan y sí se habla de fiesta entonces hablamos de regalo, de reconocimiento, de quitarnos el sombrero frente a esa labor hoy poco reconocida, muy golpeada, no deseada y hasta vapuleada porque alguien tenía que ser culpable de lo que como sociedad no hemos podido lograr. 

Reconozcamos hoy al maestro y a la maestra que lograron muchas cosas en cada uno de nosotros y que logran muchos aprendizajes en nuestros hijos, hijas y en los niños, niñas y jóvenes del futuro, identifiquemos que lo que aprendimos se lo debemos a cada uno de ellos y ellas, y sí por ahí se tiene algún trauma frente a uno que no fue muy capaz, festejémoslo también porque algún aprendizaje dejó esa experiencia amarga que se debe aprovechar, eso ya depende de cada uno de nosotros. ¡Regalémosles a los docentes el reconocimiento de nuestro aprendizaje!

¡Felicidades maestros y maestras!

Tomado parcialmente de: Frade Laura, 2009. Inteligencia educativa, Mediación de Calidad S. A. de C. V. , México, D.F.

Sabías que...

Las capacidades del docente se traducen en competencias y éstas siempre han existido, no son nuevas y quién señale que éstas lo son lo hace por ignorancia…

Lo que sucede más bien es que a partir de los años 60s, cuando el paradigma del IQ o coeficiente intelectual entro en crisis y dejó de explicar el éxito de alguien a partir de la inteligencia; una serie de psicólogos norteamericanos comenzaron a tratar de explicar por qué algunas personas era más competentes que otras, es decir que trataron de encontrar que tenían aquellas que podían y sabían hacer las cosas respondiendo de una mejor manera a las necesidades y problemas del ambiente, encontrando entonces que lo que poseían eran competencias, o sea capacidades propias para resolver las diversas situaciones.

Desde entonces las competencias como capacidad, como constructo psicológico, se ha investigado de manera compleja y desde diversas perspectivas, disciplinas y corrientes.

En el caso de los docentes y de los educadores, y desde mi propuesta que es una investigación compleja que abarca varias disciplinas: biología, historia, antropología, psicología, neuropsicología, pedagogía, didáctica y sociología, lo que implica responder a las preguntas:

¿Desde cuándo existen las competencias del educador? ¿Cómo y cuándo se desarrollaron? ¿En qué momento histórico? ¿Quién las tiene? ¿Cómo se observan? ¿Cuáles son? ¿Cómo se desarrollan en la infancia? ¿Por qué se caracterizan en los grandes educadores? ¿En qué medida las tienen los padres y las madres de familia? Si son una capacidad biológica, ¿en qué parte del cerebro se encuentran?

Podemos señalar que las competencias del educador son 8:

-Competencia diagnóstica: la capacidad para determinar qué debe aprender el sujeto que aprende, el educando, así como para identificar en qué medida ya cuenta con dicha meta o no, así como los contenidos que se deben incluir para alcanzarla.  Incluye también la detección de quién es el educando, es decir quién se debe incluir en un proceso de aprendizaje: los padres, y madres, los docentes. Esto es parte de un diagnóstico educativo.

– Competencia ética: la capacidad para tomar decisiones sobre la base de una serie de principios y valores que la sociedad ha determinado como vitales y universales. Implica decidir qué enseñar, cómo y con qué, pero también predicar con el ejemplo. -Competencia cognitiva: la capacidad para dominar el contenido necesario para lograr la meta que se ha establecido, implica dominar el saber, los conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes necesarias para poder lograrlo. Incluye dos tipos de saberes: el saber y conocimiento del mundo, y el saber y conocimiento psicopedagógico.

-Competencia lógica: la capacidad para organizar los contenidos propuestos para alcanzar la meta en un proceso que parte de las necesidades y potencialidades del educando, del grado en el que se encuentra, de su contexto, intereses y posibilidades.

-Competencia comunicativa: la capacidad para transmitir un mensaje entre el receptor y el transmisor, entre el educando y el educador respectivamente, mediante el uso de diversos tipos de lenguaje: oral, escrito, gestual, gráfico, etcétera. 

-Competencia empática: la capacidad de lograr la reciprocidad en los educandos, que ellos y ellas quieran hacer lo que el docente propone y sugiere para llegar a la meta, su capacidad para establecerse en un líder educativo, así como para detectar las diferencias individuales y las necesidades de aprendizaje que tiene cada educando.

-Competencia lúdico-didáctica: la capacidad de articular y utilizar diversos recursos representativos del contenido que se quiere lograr en el aprendizaje que incluyen diversas estrategias así como materiales y procedimientos y que van desde los procesos de construcción, explicación, modelaje, imitación, sustitución cuando se necesita hasta el uso de juegos, dinámicas, modelos, procesos de experimentación, construcción de modelos, etcétera. Dentro de esta competencia se incluye el uso de las tecnologías para impulsar el aprendizaje, ya que éstas son un medio para impulsar el aprendizaje necesario para el Siglo XXI, no son un fin, y sin bien los educandos deben aprender a utilizarlas y esto es una asignatura, una meta en sí misma que se incluye en la competencia diagnóstica, cognitiva y lógica, dentro del proceso didáctico se deben saber usar para impulsar un aprendizaje acorde a las necesidades actuales, es decir, son un recurso, un instrumento a adquirir por el estudiante y una herramienta a usar por el docente.  

-Competencia metacognitiva del educador: la capacidad para evaluar su propio desempeño y el de sus estudiantes para identificar qué sigue para lograr la meta propuesta, lo que implica un proceso de evaluación relacional, se evalúa al estudiante para mejorar lo que logra, pero también se evalúa la intervención del educador para identificar en qué tiene que cambiar para mejorar el aprendizaje. Es decir que la evaluación del educando no puede ser independiente de la evaluación de la intervención docente, que ambas se realizan a la vez mediante el uso de diversos instrumentos y herramientas. Este proceso de metacognición incluye también la determinación de las necesidades de actualización propias del educador, qué debe aprender, cuánto, cómo, en dónde y con quién.

Si bien es cierto que existen otras propuestas realizadas por otros sociólogos y psicólogos, en las que se considera por ejemplo: el trabajo en equipo, o bien la participación en la gestión escolar, éstas competencias no son del educador propiamente dicho, sino del trabajador que participa en una institución educativa. Hacemos esta diferenciación, porque el buen docente, el docente que cuenta con estas 8 competencias puede o no trabajar en equipo, es decir que los resultados de su trabajo no dependen de que tenga un grupo que lo apoye, más bien depende de su capacidad, y bien toda escuela debe contar con un excelente equipo para lograr el resultado propuesto, el buen docente puede lograr resultados con ó sin él. De ahí que más bien señalemos que en el caso del docente, directivo, ATP, o psicólogo escolar, existen además de las 8 competencias propuestas una serie de competencias laborales que deberá también desarrollar.

Por otra parte, como las competencias no son nuevas sino que son capacidades que se desarrollan de manera formal e informal, cada educador o docente podrá fortalecer las que ya tiene mediante la detección de sus propias deficiencias y oportunidades para mejorarlas pero esto sólo se puede hacer cuándo se sabe cuáles son, en qué consisten, cómo se desarrollan y qué implican, de ahí la importancia de su definición.

Consejos prácticos

Para desarrollar las competencias docentes es necesario llevar a cabo un proceso de análisis metacognitivo que te lleve a identificar tus fortalezas y tus debilidades para lograr el cambio, esto se logra mediante la realización de una serie de preguntas específicas para cada una de ellas, pero sobre todo por haber encontrado las respuestas a las mismas iniciando así un proceso recursivo que inicia por preguntas que logran una respuesta satisfactoria, para luego hacer más preguntas porque la mejora es continua de manera que lleguemos “hasta el infinito y más allá”

Competencia diagnóstica

-¿En qué medida puedo determinar cómo se encuentran mis estudiantes con respecto a las metas propuestas que en el caso de los planes de estudio y los programas actuales son las competencias y los aprendizajes esperados?

-¿Cómo puedo hacer un diagnóstico inicial y continuo? ¿Qué necesito aprender para poder hacerlo?

Competencia ética

¿Cómo puedo tomar las mejores decisiones para lograr el aprendizaje? Esto implica desde la elección de los contenidos, determinar que sí se aprende y qué no, de ahí que esto sea un proceso ético, en el que el docente deberá tomar una postura sobre lo que se aprende y lo que no.

¿Cómo puedo contar con un desempeño ético en el aula? Esto implica que las decisiones que se tomen sean justas, transparentes, justificables en valores y principios.

¿Cómo puedo ser un ejemplo ético? Esto implica que me comporto ccomo un ciudadano y mexicano ejemplar.

Competencia cognitiva

¿Qué se y qué no se de los planes y programas de estudio actuales? ¿Qué me hace falta por dominar y saber? ¿En qué debo mejorar?

¿Qué sé del saber del mundo? ¿Qué periódicos y noticias leo? ¿Estoy enterado de lo que pasa? ¿Cuento con información actual y fidedigna? ¿En qué medida soy crítico y propositivo frente a lo que sucede? ¿Qué se del arte, de la literatura, de la cultura pasada y actual?

¿Qué se de la pedagogía, de la didáctica, de la psicología del desarrollo, de la neuropsicología? ¿Qué me falta por saber? De todas las modas pedagógicas que emergen, cuál si es confiable y cuál no? ¿Cómo puedo hacer ese análisis? ¿En qué fuentes me puedo basar y en cuál no?

Competencia lógica

¿Cómo puedo organizar el aprendizaje en el aula? ¿Cómo lo gradúo¿Cómo se debe armar, articular, graduar para que los estudiantes obtengan mejores resultados? ¿Cuál es el proceso y el procedimiento que es efectivo (que logra la meta), eficiente (que lo hace rápido)?

Competencia comunicativa

¿Cómo puedo saber si mis estudiantes entienden lo que les digo? ¿Cómo se que el mensaje que he emitido ha llegado al receptor? ¿En qué se observa qué lo he hecho? ¿Cómo doy las instrucciones? ¿En qué medida hacen lo que les he pedido porque lo que se solicitó fue claro y explícito?

Competencia empática

¿En qué medida logro la reciprocidad, es decir si los estudiantes realizan lo que he propuesto con gusto, participan y aprenden? ¿En qué medida respondo a sus necesidades de aprendizaje individuales y colectivas? ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cómo enfrento la diversidad? ¿Cómo se puede enfrentar de manera individual y colectiva al mismo tiempo? ¿Cómo puedo manejar al grupo? ¿Qué tanto control tengo? ¿Cómo administro sus comportamientos? ¿Cómo corrijo?¿Qué tan asertivo o punitivo soy? ¿Cómo puedo lograr un mejor sistema disciplinario, entendido como la autoregulación del propio comportamiento tanto en ellos como en mi mismo?

Competencia lúdico didáctica

¿Cómo puedo crear situaciones didácticas o de aprendizaje que sean interesantes para ellos y ellas? ¿Cómo articulo al mismo tiempo la construcción y adquisición del conocimiento al mismo tiempo en que logró que se resuelvan situaciones? ¿Cómo articulo los pocos o muchos recursos que existen en la escuela? ¿Cómo articulo recursos con actividades? ¿Cómo logro la inclusión de las TICs de manera en que sean un medio para aprender más y mejor? ¿Cómo logro integrar varios aprendizajes con varios recursos en varias actividades? ¿En qué medida mi diseño es complejo porque incluye varios elementos al mismo tiempo, pero simple porque estudiantes participan activamente y logran la meta?

Competencia metacognitiva

¿Cómo puedo resolver todas las preguntas anteriores? ¿Qué necesito? ¿De quién me auxilio, de qué recursos, en dónde y con quién? ¿Cómo puedo resolver mis propias necesidades? ¿Qué necesito estudiar, practicar, con quién me tengo que relacionar? ¿En dónde están las mejores y las más viables oportunidades para mi propio aprendizaje? ¿Cómo involucro a mis estudiantes para lograr su mejora continua pero también la mía?¿Cómo puedo evaluarlos a ellos para evaluarme a mí? ¿Cómo logro una evaluación relacional de manera que logre evaluarlos a ellos al mismo tiempo en que me evalúo yo?

Tomado de: Frade Laura, Inteligencia educativa, Mediación de Calidad S. A. de C.V., México, D.F.

Calidad Educativa Consultores S. C. es una empresa que busca impulsar la calidad en la educación desde la perspectiva del fortalecimiento y actualización de lo procesos de intervención educativa, pedagógica y didáctica que los y las docentes, sus directivos y supervisores realizan buscando responder con ello a las necesidades y el contexto del Siglo XXI. ¡Contrata nuestros servicios!

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