Lectura multifuncional, el libro electrónico y el acceso al conocimiento

Lectura multifuncional, el libro electrónico y el acceso al conocimiento

Lectura multifuncional, el libro electrónico y el acceso al conocimiento

Con la aparición del libro digital comienza una nueva era en la difusión del conocimiento

Vol.: 06, 2013/35

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Lectura multifuncional, el libro electrónico y el acceso al conocimiento

Dra. Laura Frade Rubio

Con la aparición del libro digital comienza una nueva era en la difusión del conocimiento, del arte y de la literatura ya que se puede acceder a la lectura de una manera fácil, rápida, amena y sobre todo multifuncional puesto que no sólo se lee, sino que además se subraya, se hacen notas, se buscan de manera inmediata las palabras que no se entienden, o bien información relacionada al tema que se está leyendo de forma automática, misma que amplía la información y con ello la capacidad de aprender del sujeto.

Con el libro impreso en papel, la lectura es un proceso personal en el cual el lector establece una relación indirecta con el autor al leer sus ideas paso a paso, pasar y releer las páginas, decodificando poco a poco las letras, accediendo al léxico, comprendiéndolo, relacionando palabras, frases, oraciones y párrafos, lo que le permite construir una imagen mental de lo que se va leyendo, para llegar a una inferencia e interpretación propia de lo que el autor pretende comunicar. El mayor placer se encuentra en esta lectura silenciosa que incluye la puesta en juego de todas las sensaciones y percepciones: visual, auditiva, motriz, háptica (de tacto), y además olfativa puesto que además los libros huelen delicioso. 

Sin embargo, el proceso de uso del libro impreso, particularmente el que difunde el conocimiento y que consiste en subrayarlo, marcarlo, hacer fichas de texto que después deberán ser organizadas para su lectura implica tiempo, esfuerzo y menos eficiencia en la construcción y adquisición de nueva información.

Con el libro electrónico se lleva a cabo todo lo anterior, el proceso lector sigue siendo el mismo: decodificar, acceder al léxico, comprender, relacionar, imaginar, inferir, interpretar, pero además se dan otros procesos paralelos o concomitantes, que no se dan en el libro impreso. Por ejemplo, en éste último si el lector no entendía algo pues tenía que regresarse, releer, encontrar lo que no comprendió, ir por un diccionario y buscarlo; en cambio en el libro electrónico, las posibilidades para ampliar y construir significados son múltiples.

Por ejemplo con algunas aplicaciones se puede poner el dedo en la palabra que no se entiende y automáticamente aparece la definición, o bien se relaciona a la búsqueda directa en el Google o en Wikipedia. Además se subraya, se marca y se hacen notas que se pueden pedir a la aplicación de manera automática por página, lo que aparece en un listado inmediato. Si uno quiere puede además buscar otros libros relacionados utilizando también los buscadores, lo que además lleva a encontrar ideas, conceptos, procedimientos, perspectivas y definiciones en forma rápida.

Es decir que  con el libro digital se desarrolla la competencia lectora de la intertextualización, la posibilidad de relacionar un texto con otro, un concepto con otro, lo que posibilita la construcción de un conocimiento más profundo porque se ha llevado a cabo una dinámica de análisis y síntesis de varias nociones, ideas, perspectivas, corrientes y dimensiones a la vez.

Imaginemos que un sujeto esta leyendo un libro sobre biología y a su paso encuentra el concepto de adaptación entendido como los cambios que realiza el organismo para sobrevivir en el ambiente, pero al leerlo se da cuenta que no es suficiente, por lo que puede buscar otras definiciones encontrando que en la psicología se entiende como los ajustes que realiza el sujeto para facilitar su interacción con el medio, mientras que en la antropología se conceptualiza como la modificación que realiza un grupo social sobre el ambiente para acomodarlo a sus necesidades de costo/beneficio, éxito y fracaso, que en la sociología se identifica como los cambios que realiza un sujeto para sentirse parte, ser y pertenecer a un grupo social, y finalmente que en la geografía se identifica que la adaptación es una integración entre los factores naturales, sociales y culturales que se realizan sobre el espacio que vislumbra lo que hace el sujeto y el organismo en interacción constante con el medio natural, social y cultural.

Al acceder a todas estas conceptualizaciones de manera efectiva al encontrar múltiples perspectivas disciplinares sobre un término, y eficiente al identificar varios documentos y artículos sobre un mismo tema, el lector es capaz de construir un concepto holístico más complejo.

Esto lo hace porque es capaz de identificar el patrón que se repite en todas las definiciones, que en el caso anterior es el cambio, y la excepcionalidad, lo que es diferente en cada uno de ellos, que es el señalamiento de quién es el actor que se modifica: el sujeto en el caso de la biología, la psicología y la sociología, o el ambiente en el caso de la antropología y la geografía. Pero además identifica como excepcional que sólo en una disciplina, que es esta última, se señala que la adaptación no obedece sólo a un tipo de medio: el natural, sino que también es social y cultural. 

Por lo tanto el lector puede construir su propia definición como: «la adaptación es un proceso que se realiza de manera intereactuante y relacional entre el sujeto y el medio en el que se encuentra, que se lleva a cabo y que se caracteriza por un cambio constante y mutuo, es decir que se modifican ambos polos: el organismo y el ambiente de manera continua. Esto implica que no sólo cambia el primero sino también el segundo y que si éste último lo hace entonces se modificará también el primero lo que implica un proceso recursivo de impacto recíproco que por lo tanto es dinámico. Es de esta recursividad que emerge la adaptación individual y social, así como la cultural, geográfica y antropológica».

Como se observa, es este acceso que el sujeto tuvo a la amplia gama de información y documentación al mismo tiempo en que está leyendo un sólo libro, lo que permitió que aprendiera más y mejor a partir de una lectura, no sólo que se pudiera inferir e interepretar como lo hacíamos antes frente a una sola perspectiva que brindaba la relación que se establecía con un sólo actor al que tratábamos de interpretar y criticar.

Esta modificación en el proceso lector no es cualquier cosa porque no es sólo un ahorro de tiempo en el sentido de que gracias a los dispositivos electrónicos como el celular, la tableta, la computadora y al Internet se puedan buscar múltiples conceptos relacionados por un tema, que emergen desde varias disciplinas y autores, sino que al poder acceder de manera constante se realiza una actividad cognitiva mucho más compleja en la que el lector va y viene sobre el mismo texto, flexibilizando así su capacidad lectora, adaptándose a un cambio continuo que le permite la posibilidad de identificar los patrones que se repiten en las ideas, así como las excepcionalidades que emergen en cada uno de los conceptos, temas y perspectivas, añadiendo así lo que le es propio, incluso creando más allá de lo que ha leído, es decir logra aprender más profundamente a partir de su lectura.

Lo anterior lleva a construir un conocimiento más profundo, holístico y complejo, como ya lo decía Edgar Morín, lo que resulta en la competencia del aprendizaje permanente. Así, si antiguamente uno se encontraba con una lectura en la que aparecía un término que no comprendía y lo buscaba en el diccionario, su perspectiva se quedaba limitada ahí. Mientras que ahora, al utilizar un libro electrónico se podrá identificar que en cada disciplina se le conceptualiza de manera diferente y por lo tanto aprenderá a identificar desde una perspectiva más global que no única lo que se lee, lo que lleva a contar con mayores posibilidades de traslado de la información adquirida hacia otros contextos y situaciones.

Desde esta perspectiva el libro electrónico ofrece una amplia gama de posibilidades en su uso, cuenta con una capacidad multifuncional. Por esta razón, utilizar un libro electrónico va más allá de sólo leerlo «a la antigüita», por así decirlo, es necesario aprender todas las funciones y posibilidades que posee.

Para empezar es indispensable reconocer que existen diferentes formatos en su presentación, es decir que no es como el libro impreso en el que la variación entre un formato y otro se encuentra en el tamaño, el tipo de papel y los colores, sino más bien en la posibilidad de ser utilizado por un dispositivo (celular, tableta o computadora) de manera flexible, es decir que pueda ser leído en cada uno de ellos sin obstáculos.

Tomando en cuenta lo anterior el libro electrónico cuenta con varios formatos, entre ellos y los más conocidos, y sin ser una experta se los comparto:

– El conocido PDF que es de la empresa Adobe y que se presenta como una «fotografía» de cada página del libro y que dependiendo de la seguridad inicial que se haya incorporado al documento se podrá imprimir, copiar o tomar una parte del texto. Esto trae como consecuencia que el formato no se modifique de tamaño sino que se vea tal cual es, del mismo tamaño dentro de un celular o bien en una tableta, lo que implica que las letras y las imágenes no cambian su tamaño, y que si se quiere aumentar o ampliar el mismo para leerlo, hay que utilizar una herramienta parecida a una lupa, o bien usar dos dedos en forma de pinza en un Iphone para agrandarlo, lo que lleva a ver sólo la parte que se quiere aumentar pero no toda la hoja, que no se modifica, como si uno se acercara a ella para verla.

Existen algunas aplicaciones de PDF para las tabletas y celulares que permiten subrayar, marcar, escribir en los mismos, tal cuál y cómo si fuera papel, de manera que además se pueden guardar en la computadora toda vez que se han marcado pudiendo acceder a los mismos rayones, escritos y señalamientos.

– El conocido EPUB que es una hoja de Html como la que se usa en el Internet, que cuenta con la cualidad de que se adapta al dispositivo, lo que implica que se puede agrandar la letra para verlo en una pantalla pequeña de un celular, tablet o bien grande como en una computadora. Además con el Epub se puede modificar el color de la pantalla, el color de la letra, la cantidad de luz, y se puede subrayar, hacer notas, y guardarlas dentro del archivo del mismo libro. También se puede subrayar, hacer notas, marcar páginas y guardar en un listado todo lo que se ha señalado en un libro.

Para que se pueda leer el EPUB se debe contar con una aplicación que puede ser de Adobe (Adobe Digital Publications 2). Ésta se puede bajar gratuitamente de la página de Adobe para lo cual se pedirá un registro que incluye datos personales, un nombre de usuario y una contraseña. Algunas empresas cuentan con sus propias aplicaciones que son una adaptación de Adobe.

El formato EPUB es el que usa la mayoría de las tiendas, bibliotecas y librerías virtuales por que es cómodo, fácil de acceder y porque ofrece la seguridad necesaria contra la piratería a través de la empresa Adobe que puede incluir los conocidos DRM, o la administración de los derechos digitales. 

– El formato Mobi que usa la tienda Amazon en su lector llamado Kindle que es una tableta que sólo se puede adquirir en esta tienda, y que incluso se puede pedir para México, pagando los impuestos, obviamente. Dicho formato es parecido al EPUB en el sentido de que se puede aumentar la letra, modificar el color de la página, además de subrayar, hacer notas, marcar páginas, pero además se pueden buscar palabras en el diccionario, relacionar algunos temas con otros libros y guardar los subrayados, notas y marcaciones que se han hecho en una lista que se guarda fácilmente. Una posibilidad que añade Kindle a su dispositivo es que puede acceder a los subrayados que han hecho otras personas sobre el mimos libro, sin saber quiénes son, guardando la confidencialidad, pero dando una idea de lo que otros consideraron importante. El lector puede decidir hacer públicos sus subrayados y notas o bien no hacerlo.

Cabe señalar que el formato Mobi sólo se usa en Kindle y que Amazon lo diseñó y registró como propio para su empresa y que para utilizarlo se debe bajar de manera gratuita en la página de Amazon- Kindle y que esto se puede hacer en cualquier sistema: Windows, MAC o Android que es el que usan muchos celulares.

– El formato Ibooks que ha sido diseñado por Apple y que se puede bajar en el ITunes para MAC, aunque también se puede usar con Windows, que se usa normalmente para la compra de música y películas y que también existe para los libros electrónicos. En este formato también se pueden llevar a cabo las funciones anteriores como subrayar, hacer notas y marcar páginas, pero se deberá bajar el ITunes de la página Web de Apple, mismo que también es gratuito. 

Un libro electrónico también se puede guardar en texto o en Word, pero esto no es muy bueno editorialmente hablando porque no quedan bien escritos cuando se difunden por el Internet ya que al bajarlos en cada dispositivo se pueden modificar, pero además no se garantiza el respeto a los derechos de autor y cualquiera puede robar las ideas y reproducirlas como propias.

Otra modalidad que comienza a ser explorada en cualquiera de los formatos anteriores es la posibilidad de que los libros electrónicos admitan además la interacción con imágenes y videos, es decir que al mismo tiempo en que se avanza en la lectura el sujeto pueda ver un pequeño documental, o un esquema tridimensional que gira dando a conocer partes y funciones de un cuerpo o estructura, o bien irse directamente con un link a otro libro para luego regresar al que se estaba leyendo, lo que crea múltiples posibilidades en el aprendizaje.

Lo anterior implica que la elaboración de un libro electrónico es tan complicada como la de un libro impreso, ya que si bien no se imprime en papel sí se deben contemplar las mismas normas y reglas editoriales, pero además se tiene que enfrentar una complicación extra: que se pueda bajar en cualquier dispositivo para su lectura: celular, tableta o computadora, y dada la diversidad existente en el mercado esto es todo un reto, porque además cada uno de ellos cuenta con sus propios sistemas operativos: Windows, Android, MAC, Linux, etcétera.

Por otra parte por el lado del lector se deberá construir la capacidad para que puedan comprarlos, bajarlos y utilizarlos con todas las potencialidades antes descritas, lo que también es un reto porque el usuario deberá buscar la página de la tienda que lo ofrezca, seleccionarlo, meterlo en su carrito de compra, dar los datos de su tarjeta para que se lo carguen superando el miedo de que se la roben en el proceso, para luego toda vez que se le han aprobado, descargar el libro en la aplicación correspondiente, que puede ser la de Adobe Digital Editions, o bien el Kindle de Amazon o el Itunes de MAC, para lo cual deberá descargarla con anterioridad. Una vez hecho esto podrá leer su libro cuantas veces quiera, en su celular, en el carro, en casa, en la oficina o hasta en el baño si quiere hacerlo así…

La ventaja adicional que ofrece un libro electrónico es que se pueden bajar entre 3 y 5 veces en 3 o 5 dispositivos distintos, lo que implica comprar 3 o 5 libros por el mismo precio. Esto porque si se compra un libro impreso, pues es sólo uno y si se quiere reproducir en copias éstas costarán cada vez que se saquen lo que eleva el costo, y aunque un libro se puede prestar múltiples veces, la realidad es que nadie lo hace así porque suelen perderse aún con los amigos más cercanos…

Por otra parte, el libro electrónico puede ser visto como una solución ambiental, ya que al utilizarlo se dejan de cortar árboles, principalmente pinos, lo que en definitiva tendría consecuencias en el cambio climático. Sin embargo, también hay quién piensa que esta ventaja no es tal, ya que el uso continuo de millones de celulares, tabletas y computadoras también produce calor y afectación al medio ambiente, por lo que no son una panacea total. De hecho todos estos dispositivos emiten calor cuando están encendidos.

Sin embargo, el libro electrónico posee una ventaja ambiental: su distribución no requiere de transporte, mismo que sí contamina, y que además complica muchísimo el acceso de múltiples lectores a la lectura. Por poner un ejemplo, mientras que en un país como España que tiene una población aproximada de 42 millones de personas existen setecientos puntos de venta de libros por municipio; en México que tiene 112 millones de personas existe la misma cantidad de librerías para todo el país. Esto implica un serio problema en la distribución del saber, del conocimiento y del acceso a los libros.

La pregunta es por qué tenemos una diferencia tan grande. Algunos docentes señalan que se debe a la falta de voluntad política, porque no se quiere que la gente lea, pero la realidad es más bien económica, es un asunto de oferta y demanda, porque no se vende aquello que no se consume, lo que se observa en múltiples pueblos, comunidades y ciudades en las que cuando se pone una librería quiebra porque la gente no compra, no consume…

Así que libro electrónico aporta la posibilidad de romper este circulo vicioso que se genera: no consumo y no oferta, ya que los usuarios lectores pueden acceder a un libro de manera fácil, rápida y más barata.

No obstante, una de las grandes desventajas del libro virtual es la que tiene que ver con la seguridad y la lucha contra la piratería, ya que cuando un libro se sube a la Web puede ser rápidamente «pirateado», pero esto sucede también con los libros impresos, ya que cuando se sueltan en el mercado, cualquiera saca copias, las escanea y las sube a las páginas Web existentes. Entonces en realidad este problema no se resuelve por ninguna de las dos vías.

La realidad es que la única manera de luchar contra la piratería es la distribución masiva a bajo precio, es decir que si los usuarios pueden acceder a un producto fácilmente y con un costo accesible, no hay necesidad de comprar productos robados.

Lo anterior implica a la sensibilización y concientización de que cuando un autor produce una obra no sólo tiene derecho a ser reconocido sino a que se le pague por el trabajo realizado, así como se le paga al productor de papas, o bien de manzanas en el mercado. Piratear una obra es un acto exactamente igual que cuando se sustrae algo en un tianguis, la afectación para el productor y vendedor es la misma, porque detrás de ellos se encuentran todas las personas que participaron: autor, editor, formador, corrector de estilo, impresor, o diseñador del formato o plataforma virtual, tienda, comercio, pero además porque no es justo.

Esto plantea un reto ético para nuestra sociedad mexicana, ya que nuestro país tiene fama en el área de la piratería, característica que no poseen las personas de otras regiones, principalmente las del primer mundo. Así las cosas, la acción de piratear algo se justifica desde la pobreza, desde el derecho propio a ganar el sustento cuando se necesita sea como sea, sin identificar que una acción poco honesta no genera mejores condiciones de vida sino peores para quién la realiza por las consecuencias que arrastra, pero además porque carece de valor. En este sentido, el libro virtual aparece como una oportunidad para promover los valores entre los docentes y estudiantes que los adquieren. 

Existe también la discusión de si el libro electrónico es el inicio de una nueva era, en la que dejamos la Era de Guttenberg para pasar a la Era de Gates y Jobbs (Frade, 2009), a lo que muchos responden que no, que el libro impreso no desaparecerá jamás porque además cuenta con ventajas que no tiene el electrónico, como que se puede guardar en duro y concreto y no depende del espacio virtual que no es muy seguro. Frente a estas críticas, se les responde que también los libros pueden desaparecer en un incendio…

Desde mi punto de vista personal ambos formatos coexistirán por un rato, pero llegará un momento en que las ventajas del libro virtual superarán en mucho a las que ofrece el impreso, principalmente porque éstas están relacionadas con la capacidad que el sujeto va adquiriendo para construir y adquirir múltiples conocimientos con eficiencia y efectividad y está es una competencia para la sobrevivencia y adaptabilidad escolar, académica y laboral en el Sigo XXI.  Más aún, quién no desarrolla la competencia de la lectura multifuncional que lleve a la competencia del aprendizaje permanente no se encontrará en las mismas condiciones que quién siga leyendo a la antigüita. 

Referencias

Frade Laura, 2009. Desarrollo de competencias en la educación, desde preescolar hasta bachillerato, Mediación de Calidad S. A. de C.V., México, D. F.

Frade Laura, 2009, Desarrollo de competencias lectoras y obstáculos que se presentan, desde preescolar hasta bachillerato, Mediación de Calidad S.A. de C.V. México. D. F.

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