Vol.: 11, 2018/58

Imagen tomada de: https://omicrono.elespanol.com/2014/03/primeras-imagenes-de-la-formacion-de-una-red-neuronal-en-tiempo-real/
Hologramia de las redes: funcionamiento neuronal similar al funcionamiento de la red social

Calidad Educativa Consultores S. C., te envía su boletín electrónico No. 58 que lleva el título: Del uso de las TIC al desarrollo de las competencias digitales, noticias falsas, redes sociales y el sujeto como «dato», cuya intención es dar a conocer la información necesaria que permita a los educadores de cualquier tipo (padres, madres de familia, tutores, directivos y autoridades) tomar decisiones sobre qué se debe de impulsar en el aprendizaje para el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación en el Siglo XXI.

Para lograr esto, se parte de la descripción del contexto vigente que emerge con la crisis político-tecnológica que se da a conocer a partir de la presentación de Mark Zuckerberg, creador y presidente de Facebook, en el Congreso Norteamericano y que tenía como propósito su rendición de cuentas sobre su participación en las elecciones de Estados Unidos.

Se continua con de la definición de lo que se estipula que se debe enseñar-aprender en el Modelo Educativo 2018 en comparación con el Modelo Educativo 2011 en el ámbito de las habilidades digitales. A partir de estos hechos se analizan las modificaciones de la tercera y cuarta revolución industrial y con ello las capacidades que deberán tener los niños, niñas y jóvenes en el futuro para vivir en un mundo conectado por el Internet en el que la venta de datos personales es un hecho innegable, prácticamente imposible de retroceder y con el cual se debe de convivir en el siglo XXI. Se finaliza con la descripción de las nuevas competencias digitales que emergen como una necesidad real a atender en los procesos educativos vigentes y cómo estas se pueden desarrollar de manera alternativa, aunque no se cuente con computadoras o la conexión a la Internet.

Pareciera que este artículo solo es del interés de los y las mexicanas, pero no es así, porque la problemática que vivimos en este país se puede reproducir fácilmente en América Latina, ya que los gobiernos participan en la UNESCO y con ello en sus acuerdos. Como siempre les invitamos a distribuir este artículo de manera libre entre sus amigos y conocidos, siempre y cuando se cite la fuente y señalando, además, que estamos abiertos a sus sugerencias, recomendaciones y críticas.

Del uso de las TIC al desarrollo de las competencias digitales

Noticias falsas, redes sociales y el sujeto como «dato»

Dra. Laura Frade Rubio

Resumen ejecutivo

La crisis político-tecnológica que se da a conocer con la presentación de Mark Zuckerberg, creador y presidente de Facebook, en el Congreso de Estados Unidos, pone sobre la mesa nuevas necesidades de aprendizaje que deberán ser atendidas por los gobiernos del mundo en el contexto de la tercera y cuarta revolución industrial tanto en sus planes y programas como en los procesos de capacitación docente para que estas sean atendidas en toda su integralidad. Frente a eso, se propone el desarrollo de las competencias digitales propuestas por ISTE 2016 como una nueva generación de las habilidades en el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, que han estado vigentes desde el 2007 a nivel global. Lo anterior conlleva al desarrollo de estrategias de enseñanza-aprendizaje distintas, aunque no se cuente con computadoras o internet.

Palabras clave: coyuntura Facebook-Zuckerberg-Trump, comparativo modelos educativos 2011-2018, habilidades digitales, competencias digitales, alternativas de trabajo pedagógico sin infraestructura.

Executive Summary

The technological and political crisis that became famous with the presentation of Mark Zuckerberg, creator and president of Facebook in the Congress of the United States puts on the table the discussion of new learning needs that should be addressed by the governments of the world in the third and fourth industrial revolution contexts. These leads to a deep change in its educational plans and programs and also in the teacher training processes and practices. Based on this analysis it is proposed the development of a set of digital competencies as a new generation of knowledge and skills in the use of information and communication technologies to face the digitalization of many life domains.

Key words: Facebook-Zuckerberg-Trump juncture, education models 2011-2018 in México, digital skills, digital competencies, learning strategies without infrastructure

Introducción

Durante la semana del 9 al 13 de abril del 2018, el creador y director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, fue citado en el Congreso de Estados Unidos para rendir cuentas sobre su participación en el proceso electoral de ese país, dado que se le atribuye la manipulación de 87 millones de votantes mediante la propagación de noticias falsas, «bots» y la creación de usuarios falsos para generar la aceptación de Donald Trump como candidato a la Presidencia de Estados Unidos, hechos que muchos señalan que en definitiva alteró el resultado. Cabe señalar que de estas cuentas 789,880 eran mexicanas, mismas que representan solamente el 0.9% de todas y que se ubican apenas detrás del Reino Unido, que tiene el 1.2%, a saber 1,079,031 en total (cónfer: http://newsweekespanol.com/2018/04/mexico-cambridge-analytica-facebook/).

Esta crisis es muy compleja, porque implica tanto el ámbito político como el tecnológico, y dado que esta red social es global, sus impactos no solo afectan al país de origen sino a todos los usuarios, porque de las preguntas realizadas por los miembros del Congreso y las respuestas brindadas por Zuckerberg emerge una necesidad: la regulación del uso de las redes sociales y de la Internet con toda la ambivalencia que conlleva. Por un lado la posible restricción de la libertad de expresión de la sociedad en su conjunto que se genera haciendo uso de las redes sociales, y por el otro que ciertos grupos de poder no controlen los contenidos hacia su favor, así como otros procesos que no son legales y en cuyo seno se realizan y que van desde su uso para el tráfico de menores, mujeres, órganos, armas y estupefacientes, hasta la difusión de ideas que impiden el desarrollo y afectan la salud de las personas como afirmar que las vacunas son tóxicas, que la radiación aumenta el cáncer, o que una condición como el déficit de atención con hiperactividad no existe. 

Independientemente de las decisiones que se tomen en el país vecino, lo importante es que esta nueva coyuntura en el uso de las redes, que además emerge como crisis hasta ahora, pero que se gesta desde el 2013 como lo veremos más adelante, conlleva a un cuestionamiento profundo sobre cómo la educación responde a este nuevo contexto, es decir, cómo se buscará preparar a las nuevas generaciones para que participen conscientemente en el uso de las tecnologías de la comunicación y de la información (en adelante TIC) en el Siglo XXI y en ese contexto: ¿Cómo estamos a nivel educativo en México para enfrentarlo, qué se debe de impulsar y promover en nuestra educación?

En este contexto, la intención de este ensayo es dar a conocer la información necesaria que permita a los educadores de cualquier tipo (padres, madres de familia, tutores, directivos y autoridades) tanto responder a dichas preguntas como tomar decisiones sobre qué se debe de impulsar para lograr que los niños, niñas y jóvenes de hoy puedan satisfacer las demandas que esto implica, mismas que como se verá en adelante, van mucho más allá de lo que se ha optado por desarrollar en los planes y programas oficiales 2011 y aún 2018 en la educación básica en México, como lo sería el aprendizaje permanente (aprender a aprender), el desarrollo del pensamiento crítico, la comunicación en más de una idioma, el manejo de situaciones y el aprender a convivir; ya que requieren además, del aprendizaje apoderado, la construcción de la ciudadanía digital, el diseño innovador y creativo haciendo uso de las TIC, el pensamiento computacional y la comunicación multimodal, entre otros. Para su desarrollo se puede y deben desarrollar, aunque no se tengan computadoras o la conexión a internet de manera alternativa para lo que se brindan ideas concretas sobre cómo hacerlo.

Con este objetivo en mente, se parte de la descripción del contexto que emerge con la crisis Facebook-Zuckerberg-Trump para luego continuar con un análisis corto de la tercera y cuarta revolución industrial y el Modelo Educativo 2018 y 2011 en comparación con las necesidades que emergen en el Sigo XXI por contraste. Se prosigue con la descripción de las nuevas competencias digitales que emergen como una necesidad a atender en los procesos educativos, mismos que no están contempladas en los planes y programas actuales y con el planteamiento de que, a pesar de que no se cuente con la infraestructura y conexiones, se pueden impulsar mediante estrategias didácticas que las incluyan en nuestro trabajo pedagógico, brindando ejemplos concretos de cómo hacerlo.

Contexto actual: Facebook, redes sociales y la ciencia de datos

Mark Zuckerberg, el creador de Facebook se presentó dos veces frente al Congreso de Estados en sesiones que duraron aproximadamente diez horas para rendir cuentas sobre el problema que se generó durante las elecciones de Estados Unidos, cuando una empresa: «Cambridge Analytica» diseñó una manera de utilizar los datos de los usuarios de Facebook de ese país para influir en sus elecciones. Aparentemente lo que se hizo fue simple: extraer la información de las cuentas para condicionar su respuesta mediante publicidad electoral dirigidas al sector de cada quién, pero esto no fue así, es mucho más complejo que esto.

De acuerdo con varias fuentes (ver páginas web al final), lo que pasó en realidad es que esta empresa fue contratada desde el año 2013 por Steve Bannon, el asesor y consejero de campaña para la Presidencia de Donald Trump para que esta diseñará una estrategia de intervención dirigida a aquellos usuarios que fueron detectados por sus ideas conservadoras y ultraderechistas usando para tal efecto una ciencia en construcción: el “Data Driven Behavior”, la ciencia de la conducción del comportamiento a través de los datos que los usuarios producen tanto en su uso de las redes sociales como en la búsqueda de información en la Internet.

Esta nueva ciencia surge de los trabajos de unos jóvenes genios: Christopher Wylie, Michael Kosinski y David Stillwell, Aleksandr Kogan, Alexander Niks, entre otros, y quiénes en sus doctorados y labor en consultorías varias, han desarrollado un proceso de investigación algorítmico que consiste en identificar los rasgos de la personalidad de los sujetos a partir de la información que suben en las redes sociales.

Cabe señalar que cuando se habla de datos, normalmente se piensa en aspectos como: nombre, edad, sexo, género, lugar de residencia, religión, país, idioma, ocupación, salario, escolaridad, temas de interés…, mismos que los usuarios respondimos en Facebook a nuestro ingreso y que son los que normalmente se extraen de cualquier censo oficial. Estos se conocen como datos demográficos, geográficos y sociales, y desde que se inventó la publicidad forman parte de las bases informáticas que conllevan a diseñar mensajes mediáticos que responden a las necesidades que emergen de ellos por lógica natural. En otras palabras, se diseña publicidad a partir del tipo de usuarios a los que se desea llegar, así a las mujeres mayores de 40 años les puede interesar lo que tenga que decir una gran cantante de la misma edad con respecto a algún político mexicano enviándoles un anuncio que satisfaga sus intereses de acuerdo con el rango estadístico que ocupan: edad, sexo y tipo de música que les gusta.

No obstante, los datos que Cambridge Analytics consiguió y generó a través de Facebook van mucho más allá de la demografía tradicional, puesto que son los que están relacionados a la psicografía. En otras palabras, a la información que producen en los «likes» y que revelan el tipo de personalidad que tiene un sujeto tomando como base categorías de análisis que se encuentran descritas en un modelo llamado: OCEAN (Openness/apertura, Conscieness/conciencia, Extroversion/extroversión, Agreeableness/buscar agradar, Neuroticism/Neuroticismo).

La primera categoría (apertura) busca identificar qué tan abiertas son las personas al cambio, la segunda (conciencia) qué tanto prefieren el orden, la tradición y por ello la predicción de lo que sucede, la tercera (extroversión) observa en qué medida los sujetos son sociables, la cuarta (buscar agradar a otros) detecta qué tanto se encuentran interesados por la comunidad y por lo mismo la atienden y sirven, y la última (neuroticidad) advierte en qué medida se preocupan demasiado por las cosas y todo lo que sucede. Así que, a partir de esta clasificación, más los temas que circulan como virales en el Facebook y otras redes, se determina cómo responden y con ello a qué tipo de publicidad política requieren para que un candidato determinado gane su voto. Para lograrlo les llegan a los usuarios videos con noticias falsas, así como anuncios, o “bots” con información a la cual serán susceptibles.

Sin embargo, esta información de índole psicológico no es todo lo que como sujetos producimos diariamente, puesto que empresas como Google, Youtube y Twitter además de Facebook, generan lo que hoy conocemos como «BigData», es decir, el volumen de datos agregados que deja de ser sistematizado, analizado y sintetizado a nivel masivo para dar el salto hacia la individualización en la cobertura de las necesidades, gustos, preferencias, tendencias mediante los posibles satisfactores correspondientes. En otras palabras, no se busca llegar a la población abierta en sectores de edad, género o clase social, sino a cada sujeto de manera personalizada de acuerdo con su manera de ser y estar en el mundo que lo rodea.

En este contexto, el escándalo de Facebook renueva una discusión existente desde hace mucho entre los gobiernos: si debe existir alguna regulación sobre el Internet y sobre todo en las redes sociales, más cuando han servido para la organización de múltiples procesos que les incomodan, desde hacer marchas, mítines y boicots a gobiernos particulares, hasta la difusión de noticias que no quieren que circulen.

No obstante, dado que ahora el afectado es el propio gobierno de la nación más poderosa del mundo por primera vez en su historia, la situación es muy compleja y aún riesgosa para Zuckerberg. Basta con ver el tipo de preguntas que le hicieron los congresistas para determinar que hay muchísimo en juego como, por ejemplo, si es culpable de que las personas dejen de vacunar a sus hijos e hijas, o bien que no se atiendan frente al cáncer, o incluso si tiene o no afroamericanos en su equipo, y si impidió la circulación de noticias conservadoras dado que él es muy liberal. Todo esto tiene que ver con el uso que consultorías especializadas les dan a los datos que Facebook produce, tanto demográficos como psicográficos y que pueden impactar los siguientes ámbitos en la vida de las personas:

i) Mercantil: a partir de lo que un sujeto busca en Google o en Youtube aparecen anuncios relacionados a ello en Facebook o en Twitter, de manera que hasta la detección de la ubicación geográfica es conveniente para ofrecer los bienes y servicios cercanos que se necesiten en un momento dado, como cuando alguien va de viaje señalando con ello el hotel, al hacerlo le llegará información sobre las pizzas cercanas… Dicho de otra forma, los datos se usan para promover la compra de bienes y servicios accesibles al usuario según sus datos demográficos y aún geográficos, mismos que no necesariamente benefician a las transnacionales, sino que implican a microempresarios (empresas familiares, empresas de mujeres, artesanos) que también utilizan estos servicios como Facebook On Line.

ii) Político, la difusión de ideas que converjan con la personalidad del usuario, más que con la ideología, puesto que está demostrado que este rasgo es más susceptible de ser influenciado por los políticos que el propio convencimiento o no de su agenda política, así a un sector considerado como conservador le llegarán los anuncios de cualquier político, sea de derecha o de izquierda que converjan con esta tendencia de su personalidad.  

iii) Académico, mediante la difusión y contacto de información relacionada con la profesión o labor que se ejerce y que pueda servir para resolver los problemas en el trabajo o bien las necesidades de ascenso y aspiración que tiene los usuarios como lo puede ser la difusión de diplomados, maestrías, compra de libros, libros gratis y artículos académicos, etcétera.  

iv) Social, de manera que las personas puedan buscar o contactar con sus conocidos, compañeros de antaño o bien hagan amigos parecidos a la gama de sus intereses y necesidades demográficas y/o psicográficas estableciendo relaciones virtuales que incluso pueden llegar al noviazgo y/o matrimonio.

v) Educativas, impulsando procesos de aprendizaje tanto entre pares como con expertos por su participación en los grupos de manera que se construyen puentes que permiten el aprendizaje tanto individual como colaborativo.

vi) Preventivo y de atención a la salud: puesto que a partir de los datos que produce el usuario se pueden detectar y atender los posibles problemas de salud que se puedan presentar, incluso los psicológicos y psiquiátricos, tanto por medicamentos que lo combaten como por anuncios que prestan sus servicios para tal efecto o bien por políticas públicas preventivas que buscan eliminarlos. 

vii) Delictivo, a partir de los datos que se producen se detectan redes de narcotráfico, tráfico de órganos, pornografía infantil, robo, o incluso procesos de organización comunitaria que busca detenerlos. 

viii) Económicas para detectar los sectores que requieren atención y apoyo, y además cuál y cómo en las localidades, municipios y estados mediante programas específicos ya sea privados o públicos. 

ix) Cultural, para difundir los eventos que le pueden interesar a los y las usuarios por sus gustos y preferencias, como obras de teatro, conciertos, exposiciones y visitas, encuentros culturales, ferias y foros.

Dicho de otra forma, que el uso de nuestros datos por las consultorías y aún por Facebook no es ni totalmente negativo, ni totalmente positivo, es ambivalente, y como tal requiere de una regulación que potencialice para bien los efectos que se podrían generar.

La pregunta es: ¿cómo se extraen los datos de las personas? El mecanismo es claro, aunque no muy transparente. Todo sujeto que ingresa a Facebook responde una «N» cantidad de preguntas, mismas que van desde el nombre de usuario, contraseña, lugar, edad, sexo, profesión, ocupación, localización geográfica, hasta los gustos en libros, películas, escuelas a las que asistió. Todos estos datos son demográficos, y generan un primer tipo de información: quién es, qué hace, qué le gusta. Pero, hoy sabemos que están también los “likes” y que determinan gustos, preferencias, y tendencias de personalidad y son analizados a partir de las repuestas que se generan cuando se circulan noticias, videos y chismes, que pueden ser o no falsos, así como los «bots».

¿Qué es un «bot»? El diminutivo de “robot”, un programa informático que efectúa automáticamente tareas repetitivas a través del Internet cuya realización por parte de una persona sería imposible o muy tediosa, y van desde distribuir noticias falsas en las cuentas de acuerdo con un patrón (por ejemplo el envío masivo a un sector que se ha catalogado como abierto o extrovertido), hasta la simulación de interacción humana mediante el uso de inteligencia artificial, respondiendo lo que les han programado de manera que se brinde una percepción falsa sobre lo que realmente sucede por la cantidad de «bots» que participan, como cuando se defiende a ultranza a un político que todos sabemos que hizo mal.  Sirven también para recopilar emails, e hinchar el número de seguidores en algunas páginas de acuerdo a quién le interesa.

El problema está en qué poca gente conoce la información que se gesta a partir del uso de las redes sociales, de manera que en muchos casos se les sigue usando ingenuamente, sin darse cuenta de cuando lo hace, cada sujeto que sube algo de sí mismo se convierte en «el  mensaje en la información a enviar», es decir, se virtualiza, deja de ser sujeto para ser un dato interesante para quién lo busca. En otras palabras, al contrario de cómo era la comunicación antiguamente en que había un emisor (el sujeto), un receptor (al que se le envía algo), y un mensaje (lo que se le quiere decir), hoy el sujeto es «el mensaje». Al serlo se convierte, es automáticamente, una mercancía o bien en un insumo político, necesidad educativa, o problema de salud, asunto que puede beneficiarlo o dañarlo según en manos de quién caiga su contenido.

Sin embargo, las redes sociales también han servido para impulsar la organización social, las cartas de Change.org o bien de Avaaz, se basan en ello, y gracias a esto podemos informarnos de lo que pasa en Siria, Afganistán, Nigeria, o incluso en una comunidad perdida de México a la que nadie le hace caso. Esto además que se promueve la defensa de los derechos humanos en muchas partes del mundo, tanto de la vida, como de su libertad y trabajo, así como de mejores condiciones en cualquier ámbito: educación, salud, medio ambiente, etcétera. Es más, es a partir de la ciencia de datos y la inteligencia artificial que nos llega información que nunca hubiéramos tenido si no ingresamos a Facebook o a Twitter, mucha de la cuál sí es verdad ya que proviene de personas y organizaciones serias, confiables, objetivas y válidas; aspectos que se observan en su trabajo, proceso y metodologías de investigación. 

Por estar razón, la regulación de la Internet se convierte en algo muy controversial y polémico, porque mientras por un lado generan noticias falsas y manipulación política, así como publicidad y consumo transnacional, por el otro lado impulsan el acceso al mercado por parte de los pequeños empresarios y productores, así como la organización ciudadana en la lucha por la democracia y las libertades. 

En este contexto, lo que se pone en el centro de la mesa con la coyuntura Facebook-Zuckerberg-Trump es la necesidad de una construcción permanente de la competencia de la ciudadanía digital, entre otras muchas otras, como una facultad que conlleva a identificar los derechos y las obligaciones que como usuario de la Internet se adquieren por el simple hecho de utilizarla, de manera que al tenerla se posibilite la participación real en la toma de decisiones de índole global que es en el ámbito que actualmente se están dirimiendo las problemáticas que emergen de un mundo conectado que cruza todo tipo de fronteras: locales, estatales, nacionales, políticas, económicas, sociales, culturales, educativas, disciplinares, etcétera.

La pregunta que emerge de esta necesidad es si los planes y programas actuales, tanto los del 2011 como los del 2018 responden a esta coyuntura, si desarrollan las capacidades, el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que al funcionar de manera articulada, desarrollan la competencia, la acción del sujeto en el contexto vigente que permitirá que los niños, niñas y jóvenes puedan ser ciudadanos digitales, es decir, personas que son conscientes de que cuando utilizan la red, cuentan con derechos pero también con obligaciones.

Esto se traduce además en que deben aprender a buscar, producir, difundir un conocimiento o información que por un lado observe la conservación de los valores humanos y de los conocimientos que sí se desean guardar, pero por el otro, al mismo tiempo y de manera concurrente e incluso paralela se traduzca en una transformación de aquello que debe modificarse. Todo esto iría en contraposición con una visión reduccionista de desarrollar el uso de las TIC como simples productores de datos e información que servirá a otros.

Las metas educativas en las políticas educativas sobre el uso de las TIC en las políticas públicas 2000-2018

Las reformas educativas impulsadas durante las tres últimas administraciones (Fox, Calderón y Peña Nieto, 2000-2018) buscaron incluir el uso de TIC tanto como metas a lograr como contenido a aprender por parte de los estudiantes de la educación básica y media superior. La intención general en estos tres últimos sexenios fue la de promover el acceso a ellas, así como la de actualizar los planes y programas y con ello dar respuesta al mundo del aprendizaje permanente, la difusión, adquisición y producción del conocimiento utilizándolas para tal efecto. Por ello, durante los últimos dieciocho años se diseñaron y aplicaron los siguientes programas:

i) Enciclomedia, impulsado por el presidente Fox (2000-2006), que incorpora el uso de las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje al vincular los libros de texto gratuito mediante el uso de un software, lo que se tradujo en otorgar computadoras y pizarrones electrónicos a ciertos grados de la educación básica que lo posibilitaban, principalmente en 5º y 6º de primaria.

ii) Habilidades digitales para Todos (en adelante HDT, presidente Calderón, 2008) que consistió en dotar de laptops e internet a las aulas de la secundaria, así como el Proyecto de Apoyo a las Tecnologías y de la Información para Maestros de Educación Básica que consistió en brindar computadoras a los docentes al mismo tiempo en que se les brindaron cursos de capacitación sobre el uso de las TIC en el proceso de enseñanza – aprendizaje. También se sustituyó Enciclomedia por el Programa de Aulas Telemáticas, que retomó las bases del anterior y el Fondo para el Mejoramiento de las Tecnologías Educativas entre el 2008 y el 2010 que buscó promover de la infraestructura y conectividad necesarias.

iii) Programa de Inclusión y Alfabetización Digital (presidente Peña Nieto, 2012) que consistió en entregar una tableta a los niños de 5o y 6o año de primaria y que incluyo el diseño de una página web: Micompu.mx, en el que había actividades interactivas que partían de los planes y programas de estudio. Durante los primeros cuatro años en que se llevó a cabo, se observaron varios problemas, que iban desde que no había conexión al Internet en las escuelas, hasta que no se sabían utilizar como parte del proceso educativo por parte de los docentes, por lo que este programa se canceló en el 2017. 

No obstante, antes de su finalización, se lanzó el Programa Aprende (noviembre del 2016). En este último se buscó promover el desarrollo de habilidades digitales y el pensamiento computacional de manera transversal al curriculum y de acuerdo con el contexto y el nivel de desempeño de los estudiantes que permitiera la inserción efectiva de los niños y niñas de México en la sociedad productiva y democrática del Siglo XXI (cónfer. página web: www.aprende.edu.mx).

Cabe señalar que, esta acción se encuentra inserta en que forma parte de la Estrategia Digital Nacional (EDN), cuyo propósito fue la digitalización del gobierno mexicano mediante el impulso, acceso y uso a las TIC entre la población, acción que va desde la posibilidad de digitalizar los trámites administrativos como sacar un acta de nacimiento, hasta el impulso de la infraestructura y conectividad en lugares a los que todavía no llega el Internet.

Paralelamente al diseño y aplicación de estos programas, cuya principal intención fue la inclusión del uso de las TIC para fortalecer el aprendizaje de los niños y niñas en las escuelas, se trabajó en el diseño y ampliación de los contenidos educativos de los planes de estudio que cada una de estas administraciones fue diseñando.

Así que, en el Modelo Educativo 2011, que incluyó las reformas estrictamente educativas del 2004 (preescolar), 2006 (secundaria), 2009 (primaria), y el Marco Curricular Común para la Educación Media Superior (2008), se buscó desarrollar las competencias en el uso de las tecnologías de la información tanto a partir de la utilización de una plataforma digital que implicó la dotación de computadoras y tabletas en tres modelos de equipamiento tecnológico (aula de medios para primaria baja, aula telemática para primaria alta y  el modelo de aula telemática para secundaria), como de la incorporación de materiales descomplilados en Enciclomedia y modelos de uso didáctico. También se buscó la integración de una estrategia de acompañamiento con los docentes que incluyó la capacitación y la certificación de sus competencias digitales. Esto trajo como consecuencia abarcar 4 componentes: pedagógico, de gestión, acompañamiento y conectividad e infraestructura (SEP, 2011).

Por esto el plan de estudios buscó desarrollar las competencias de los estudiantes en seis ámbitos (SEP, 2011):

  1. Creatividad e innovación: crear y publicar productos innovadores utilizando las TIC y la construcción del conocimiento. 
  2. Comunicación y colaboración: comunicar ideas en múltiples audiencias, interactuando con otros y en colaboración, utilizando para ello el trabajo a distancia, y desarrollando la conciencia global al vincularse con alumnos de otras culturas.
  3. Investigación y manejo de la información que implica la aplicación de herramientas para recabar, seleccionar, analizar, evaluar, y utilizar la información, procesar datos y comunicar los resultados.
  4. Pensamiento crítico, solución de problemas, y toma de decisiones: planear, organizarse, llevar a cabo investigaciones, administrar proyectos, resolver problemas, tomar decisiones y utilizar herramientas digitales. 
  5. Ciudadanía digital, comprensión de asuntos humanos, culturales, sociales, relacionados al uso de TIC, las conductas éticas, legales y el uso responsable de estas.
  6. Funcionamiento y conceptos, que conlleva al entendimiento de sus partes, componentes, funciones, programas y uso.

Mismos que se tradujeron en estándares a alcanzar para los cuatro niveles: preescolar, primaria baja, primaria alta y secundaria, pero que se transversalizaron en el resto de las asignaturas que van desde el preescolar en el campo formativo de exploración y conocimiento del mundo, en la primaria en las ciencias naturales, Geografía e Historia, y en la Secundaria en la asignatura de Tecnología.

Dado que en el 2012 inició la Reforma Educativa que implicó un nuevo modelo, los planes y programas 2011 no bajaron como tales particularmente con las habilidades digitales, lo que se tradujo en que, la nueva administración, buscó más bien aplicar el Programa de Inclusión y Alfabetización Digital con la entrega de tabletas ya mencionado, impulsando el Programa Aprende hasta el 2016, que se concretizó en el Modelo 2018 en los siguientes fines a lograr en cada nivel:

En el Nuevo Modelo 2018 se señala que estos fines se lograrán de manera transversal en los campos de formación académica mediante el diseño de materiales educativos y de libro de texto, así como el uso de la Internet y los recursos educativos digitales que serán revisados y catalogados, contenidos en el plan y programas de estudio y que buscarán el desarrollo de habilidades digitales tomando como base las que se han establecido en el Programa Aprende que son las siguientes (cónfer: www.aprende.edu.mx):

Independientemente de estos programas de política pública, así como de la integración de nuevas metas educativas en el diseño curricular de los planes y programas de estudio 2011 y 2018, la realidad es que no ha habido una mejoría en el resultado de las metas de aprendizaje que se pretenden lograr del 2000 a la fecha aspecto que demuestran los resultados de México en PISA en el 2003, 2006, 2009, 2015 que todos conocemos en México. 

Más aún, existen múltiples críticas al diseño, aplicación y evaluación de los mismos, pero principalmente en los relacionados a la inversión de los millones de pesos gastados en insumos, materiales, equipos y la capacitación docente sin tener efectos visibles en al aprendizaje. Esto se explica en los problemas que van desde que no existe la conectividad necesaria en las escuelas, hasta que los docentes no están capacitados para diseñar un proceso de enseñanza-aprendizaje que incluya el uso de las TICS, o incluso en que los equipos una vez que se descomponen no hay quién los repare o bien no hay recursos financieros para sustituirlos (cónfer: Proceso, 2004, Jornada, 2006, Animal Político, 2011, Expansión, 2016, Animal Político, 2011, 2012, 2016).

En suma, si bien existen intenciones de actualización de los planes y programas en los últimos 18 años que posibiliten una respuesta a las necesidades de aprendizaje que emergen del contexto que implica un mundo conectado, no se ha dado una respuesta cabal que logre las metas que se persiguen.

La insuficiencia de las reformas a nivel de las TIC

En el fondo existe un problema de raíz, porque lo que se está evaluando a la fecha sigue siendo la intención original que emana con Enciclomedia que era la de que cuando se introducen las TIC en el aula se genere un apoyo pedagógico y didáctico que mejore los resultados de aprendizaje en las otras asignaturas, siendo que en las administraciones subsiguientes, si bien esto no se dejó de lado, lo que se buscó fue el desarrollo de las habilidades que deberían construir los docentes en los estudiantes para que pudieran responder a las necesidades educativas que emergen de un mundo conectado y que van más allá de aprender conocimientos.

Este cambio en el enfoque pedagógico en el uso de las TIC tiene que ver principalmente con la aparición de la tercera y la cuarta revolución industrial; que al igual que la segunda y la primera, se caracterizan por una modificación sustancial en varios aspectos. Empezando por una mutación profunda en los procesos de producción de los bienes y servicios para continuar con el tipo de energía que se utiliza y sobre todo con la aparición de nuevos medios de comunicación y de transporte y con estos en de una cultura que pasa de dominar el conocimiento acumulado a uno que se produce, autoproduce, reconstituye y transforma de manera inmediata en un devenir continuo por el uso de las TIC. Lo que implica que estas no solo cambian la forma en como aprendemos, sino también qué aprendemos y qué hacemos. Con todo ello y como consecuencia, surge además una sustitución de los trabajadores por las máquinas en ciertos sectores, así como la aparición de nuevas profesiones y laborales que antes no existían. 

Estas características se observan en la evolución de las cuatro revoluciones industriales a lo largo de la historia, como se expone a continuación: 

Tabla No. 1: Revoluciones Industriales a lo largo de la historia, elaboración propia con datos tomados de diversas fuentes (Ferry, 2016, Schwab 2016, Habermas, Baudrillard, Jameson, 1998).

Primera 1800 a 1850Segunda 1850 a 1945Tercera 1945 a 2005Cuarta 2005 en adelante
-Energía por combustión interna -Uso de la máquina
-Creación del tren
-Producción en serie en la industria
– Difusión del conocimiento libros y materiales impresos -Uso del telégrafo
– Capitalismo industrial    
-Energía eléctrica y del petróleo -Electrificación de las máquinas y la industria
-Creación de nuevos medios de transporte (automóvil, camión, avión, motocicleta)
-Uso de la señal analógica – Producción audiovisual del conocimiento y su distribución haciendo uso de radio, televisión y cine.
– Capitalismo de bienes y servicios    
– Energía atómica, solar y eólica
– Creación, producción y distribución masiva de la computadora
– Uso del Internet
– Producción, difusión y distribución del conocimiento en tiempo real, o sea inmediatamente
– Aparece correo electrónico
– Automatización de los procesos de producción
– Surge teléfono celular – Uso masivo de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación -Neoliberalismo
– Surge Smart Phone (sustituye a reloj, agenda, cámara digital, grabadora, libros y material impresos, libretas y con ello a los trabajadores que lo producen)
– Digitalización de a información
– Redes sociales mundiales – Robotización
– Economía colaborativa (Uberización, uso de la tecnología compartida en bienes y servicios)
– Creación de la inteligencia artificial
– Surgimiento de la ciencia de datos
– Transformación del conocimiento y sus dispositivos en tiempo real: modernidad líquida (Bauman, 2007).
La velocidad en la producción del conocimiento es lenta, se asume la certeza, lo que se descubrió permanece como tal.El conocimiento se modifica a la velocidad de la luz, el concepto de incertidumbre en su producción es una característica del mismo. 
La comunicación a distancia se lleva a cabo en un proceso de tiempo con tres elementos: emisor, receptor y mensaje a enviar entre ambos. El medio se construye poco a poco en el mensajeEl emisor es al mismo tiempo: emisor, receptor y mensaje.

Tomando en cuenta este contexto de cambio profundo, las políticas públicas que han aparecido en los tres últimos sexenios han pretendido responder mediante el desarrollo de las habilidades digitales, lo que además ha implicado la modificación de los fines de la educación que se persiguen, por ejemplo si se debe educar para transmitir el conocimiento adquirido como se ha hecho a la fecha, o bien es necesario impulsar el desarrollo de las competencias que permiten que los sujetos aprendan a enfrentar los nuevos retos que emergen, lo que se traduce en impulsar otro tipo de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes, que de manera articulada traigan como consecuencia que los estudiantes del Siglo XXI actúen para la transformación de la realidad que enfrentan.

Sin embargo, las evaluaciones que se han llevado a la fecha sobre las reformas educativas que han abordado concretamente el uso de las TICS, no se observado el impacto real que se persigue que va más allá de apoyar el aprendizaje, porque en el fondo se sigue pensando que serán un vehículo para aprender, no se identifican como un fin con metas, contenidos y procesos propios, sino como recurso didáctico. Esto se hace evidente cuando se transversalizan en todas las asignaturas dejando de lado su especificidad. Lo que no quiere decir que se haga una cosa o la otra, no debería ser disyuntivo, deberían abordarse los dos enfoques al mismo tiempo. 

Más aún, esto no es lo más grave, porque en la nueva coyuntura: Facebook Zuckerberg/Trump y las posibilidades que emergen de la inteligencia artificial en la influencia de grupos específicos de personas que manipulan a la población a favor de sus intereses; las habilidades digitales que se han determinado como metas a lograr, así como los procesos con los que se deben desarrollar, y teniendo en cuenta los problemas de conectividad que imperan y la infraestructura tecnológica con la que se cuenta en nuestro país, estamos muy lejos de responder a los contextos actuales y futuros y con ello a las megatendencias que se observan con el surgimiento de la cuarta revolución industrial.

En otras palabras, como bien lo decía Bauman (2007), en la vida actual no se ha terminado de asentar un cambio cuando ya llegó el siguiente. En otras palabras, no se habían terminado de concretar las habilidades digitales propuestas en los y las estudiantes mexicanos cuando ya se requieren otras capacidades.

Las competencias digitales en el Siglo XXI

La pregunta es si frente al contexto antes descrito se deben continuar con las habilidades digitales propuestas tanto por el Modelo 2011 y el Modelo 2018, mismas que son muy parecidas en el fondo. Por esto, lo primero que tendríamos que hacer es preguntarnos: ¿por qué razón se parecen tanto entre sí las dos propuestas? Porque ambas surgen de la misma fuente, fueron las propuestas que la Sociedad Internacional de Tecnología en Educación (ISTE por sus siglas en inglés), que es una organización internacional participante en la UNESCO que ha jugado un papel preponderante en el establecimiento de las metas, procesos y resultados que se buscan desarrollar en el uso de las TIC en la educación.

Cabe señalar que, esta organización señala que en su propia discusión y análisis sobre qué se debe enseñar en las TICs, ellos mismos han seguido un proceso que inició en 1998 con una meta: que se aprendiera a usarlas lo que se tradujo en un cuerpo de objetivos de aprendizaje, para después establecer un nuevo grupo de estándares en el 2007 que buscó que se aprendiera a utilizar la tecnología como medio para aprender, llegando al 2016 en que se modificaron nuevamente estableciendo como un fin la transformación del aprendizaje que se logra haciendo uso de la tecnología, lo que se traduce en un concepto nuevo como veremos más adelante.

Así, los dos primeros cambios se identifican en el diseño de las políticas públicas en el caso mexicano, ya que las habilidades digitales establecidas en el Modelo 2011 y las que se determinaron en el 2018, consideran los mismos aspectos, aunque con un orden distinto y, con otras palabras; pero en ambos casos se busca prácticamente lo mismo. Esto independiente de que en los dos documentos se citan la misma fuente (http://www.aprende.edu.mx/Programa/habilidades.html) con distinta fecha:

Tabla comparativa de habilidades digitales 2011 y 2018

frente la propuesta de ISTE 2007.

Modelo ISTE 2007Modelo 2011Modelo 2018
– Creatividad e innovación
– Comunicación y colaboración
– Investigación y manejo fluido de la información
– Comunicación y Colaboración
– Pensamiento crítico, resolución de problemas y toma de decisiones
– Ciudadanía Digital Operaciones y conceptos en la tecnología
– Creatividad e Innovación
– Comunicación y colaboración
– Investigación y Manejo de la información
– Pensamiento Crítico
– Ciudadanía Digital
– Funcionamiento y conceptos
– Pensamiento crítico
– Pensamiento creativo
– Manejo de la información
– Comunicación Colaboración

El problema que emerge actualmente es que ISTE cuenta con un otro grupo de competencias a desarrollar desde el 2016, una nueva generación que emerge de los problemas que se observan en el contexto tecnológico mundial mismas que no son las que se contemplaban en el 2007, sino que responden de manera más integral y holística a las necesidades del Siglo XXI. Estas son: 

  1. Aprendiz apoderado: Maneja la tecnología mediante un papel activo en la selección de las metas que implican lo que desea conocer y hacer y que se encuentran fundamentadas por las ciencias del aprendizaje. Lo que se traduce en que el sujeto establece con claridad lo que quiere aprender como meta, lo busca, determinando el proceso que debe seguir para lograrlo haciendo uso de varios recursos, entre ellos las redes sociales y otras como el (YouTube, Instagram, etc.) así como la exploración de las tecnologías emergentes. Esta competencia implica necesariamente la autoregulación y autocontrol del propio proceso de aprendizaje haciendo uso de las TICS, plataformas, aplicaciones y diversidad de las mismas.
  2. Ciudadanía digital: Reconoce sus derechos, responsabilidades y oportunidades para vivir, aprender y trabajar en un mundo digital conectado y actúa de manera segura, legal y ética. Lo que se refiere a la construcción de una identidad digital que permanece en el tiempo (lo que sube no se borra), que diseña, cultiva y da a conocer, haciendo uso de la Internet y de las redes sociales de manera legal y ética siendo consciente de que tiene derechos, obligaciones en el uso de sus datos. Esto conlleva a identificar que todo lo que dice, escribe, fotografía o comparte es un dato que puede ser utilizado por otros, para lo cual debe tomar decisiones sobre lo que sí quiere dar a conocer o no, reconociendo que su identidad pasa de lo privado a lo público y de lo local a lo global cuando las usa.
  3. Constructor del conocimiento: Utiliza de manera crítica los recursos digitales y sus herramientas para construir el conocimiento que produce de manera creativa generando experiencias de aprendizaje significativas para el/ella y los demás. Lo que implica que busca información, la verifica, la produce, difunde, corrige, y reconstruye mediante su exploración con el mundo real, identificando problemas y brindando soluciones, esto implica que es capaz de cuestionar y de identificar la diferencia entre la realidad ampliada y lo que es ontológico, existe de verdad. 
  4. Diseñador-innovador: Utiliza una variedad de tecnologías en un diseño que identifica y resuelve los problemas mediante soluciones creativas e innovadoras. Esto se refiere a que crea y propone diseños de investigación, o bien modelos que le permite resolver problemas auténticos, identificando y superando obstáculos, probando prototipos en un proceso cíclico de mejora continua, desarrollando los valores de tolerancia frente a la ambigüedad, incertidumbre y cambio que se presentan en el Siglo XXI y que se traducen en que todo cambia rápidamente. 
  5. Pensador computacional: Desarrolla estrategias para comprender y resolver problemas en caminos que les permiten manejar el poder de los métodos tecnológicos para desarrollar y probar soluciones. Se traduce en que más allá de conocer partes y funciones de las computadoras, es capaz de identificar problemas que se deconstruyen en sus componentes y que se pueden resolver con la tecnología, recolectando datos, utilizando herramientas para analizarlos, representarlos, interpretarlos, difundirlos y reproducirlos. Lo que lo lleva a generar algoritmos que desarrollan secuencias de pasos que se traducen en órdenes automáticas y soluciones. En otras palabras, aprende algún lenguaje computacional que le permita hacerlo. 
  6. Comunicador: Se comunica claramente y se expresa creativamente mediante una variedad de propósitos usando las plataformas, herramientas, formatos y los medios digitales para lograr sus objetivos. Lo que quiere decir que los estudiantes son capaces de elegir plataformas y herramientas para diseñar, producir y difundir mensajes diversos en las redes o bien construyéndolas mediante productos multimodales (varios lenguajes: musical, oral, escrito, gráfico, cinético al mismo tiempo), dando a conocer ideas complejas, con simulaciones, y lenguajes personalizados en audiencias determinadas.
  7. Colaborador global: Usan los medios digitales y sus herramientas para ampliar sus perspectivas y enriquecer su aprendizaje mediante la colaboración con otros que trabajan en equipos efectivos a nivel local y global. Lo que implica que se conectan con una gran variedad de personas provenientes de otros países y culturas, aprenden de ellos, o bien de expertos o grupos de ellos, construyendo equipos de trabajo, diseñando estrategias de colaboración sin visualizarse directamente en proyectos de trabajo virtuales que incluyen el uso del Whatsapp, la mensajería electrónica (email), el Skype, y cualquier plataforma que lo permita.

Estas mismas competencias se exigen a los docentes, quiénes deberán tenerlas para impulsarlas en sus propios estudiantes, pero además deberán desarrollar tres más:

En otros términos, que el docente debe aplicar las competencias digitales en los procesos de enseñanza-aprendizaje que diseña.

Como se observa, estas nuevas competencias, tanto las del estudiante como las del docente, si bien incluyen a las anteriores, son mucho más profundas e integrales que las que se habían propuesto en el 2007 y responden de una mejor manera a lo que se presenta como escenario y a las megatendencias que se están dando en el Siglo XXI, por lo que ambos modelos 2011 y 2018 se quedan cortos en su perspectiva sobre lo que se debe desarrollar en los estudiantes para que salgan adelante. En otras palabras, si ya estábamos atrasados en lo que se buscaba hacer como respuesta en el 2011 y 2018 como modelos, frente a la coyuntura Facebook-Trump ahora lo estamos más porque las modificaciones que se generan van mucho más rápidas que las repuesta que podemos dar.

Acciones alternativas de respuesta

La pregunta es: ¿qué se puede hacer? La respuesta es simple, frente a un modelo educativo que se aplicará en un futuro, pero que cuenta con una respuesta tardía frente a la demanda vigente, es decir que no responde al contexto tecnológico actual, la responsabilidad ética para desarrollar las competencias digitales caerá sobre los educadores, puesto que si estos son conscientes de su necesidad deberán impulsar su desarrollo en acciones concretas.

Cualquier podrá decir que esto no es justo si las condiciones de infraestructura y conectividad no existen en las escuelas, sino hay Internet, si los docentes no las han desarrollado a su vez, pero no es así, ya que aún sin tener luz, computadoras y las conexiones a la Web mundial se pueden hacer muchas cosas que sienten las bases que las impulsan.

Esto se traduce en que, en el diseño de sus situaciones didácticas que se diseñan y aplican en el aula, puede haber actividades que conlleven a desarrollar las competencias y habilidades digitales, de manera que se establezca un fundamento que permita que el día de mañana cuando ya tengan acceso puedan acceder al mundo virtual.

Por ejemplo, si se desea desarrollar la competencia de Aprendiz apoderado, o sea, el estudiante sea capaz de guiar su propio aprendizaje, esto se puede planear de antemano, diseñando un friso qué se señale: ¿qué quiero hacer? ¿Qué conocimiento necesito adquirir? ¿En dónde puede estar? ¿Dónde lo puedo encontrar, en qué libros, materiales, personas de mi comunidad? ¿De todo lo que encontré qué puede ser cierto y qué no? Preguntas como estas llevarán a dirigir el propio aprendizaje, aunque se adquieren solamente haciendo uso de papel y lápiz, puesto que estas se podrán trasladar al mundo virtual.

Lo mismo sucede con la comunicación, si se va a hacer un proyecto de difusión de la prevención de las enfermedades gastrointestinales en la comunidad, entonces se debe planear cómo dar a conocer la información a una audiencia concreta, ejemplo: los niños y niñas de otras escuelas de cierta edad, lo que implica buscar información  sobre ellos, qué les gusta para determinar cómo puede llegar el mensaje, así como impulsar que no solo sea un cartelón escrito sino que también incluya dibujos, canciones, y otros contenidos que conlleven a la comunicación multimodal, generando así diseños creativos con los recursos que se poseen.

Para promover el trabajo en equipo virtual se puede promover que se diseñen proyectos en los que parte del reto o conflicto cognitivo sea que las personas no se vean a la cara, sino que todo se haga por escrito en mensajes cortos en los que escriban lo que proponen, la discusión y los acuerdos, incluso con caritas y manitas. Así practicarán la escritura al mismo tiempo en que desarrollarán la capacidad de trabajar en equipo sin verse cara a cara.

Se pueden hacer ejercicios utilizando para tal efecto las credenciales de la escuela de manera que se les pida siempre para hacer cualquier cosa adentro de la misma, y registrándolo en libros especiales, así se quedará asentada la información de sus datos que luego posibilitará su extracción estadística sobre lo que hacen. Esto permitirá usar estas bases de datos para luego dar a conocer como estos se pueden usar con intenciones múltiples. Por ejemplo, que dejen en la cooperativa escrito qué compran cada recreo lo que dará información sobre qué tan nutritivo se alimentan. Luego esto se puede analizar haciendo estadísticas en el salón de clases, publicando los resultados que se encuentran, así aprenderán que con los datos que dejen se pueden sacar información sobre cada usuario de forma individual y que esto trae consecuencias.

También se podría hacer un «Facebook» en papel en una pizarra en la que los estudiantes se comuniquen con papelitos que ponen diariamente en un lugar específico. De hecho, la idea original de Zuckerberg viene de ahí, de un muro de corcho en el que los estudiantes de Harvard ponían anuncios de diversa índole, así que esto mismo se puede hacer sin computadora en la escuela, siendo que cada estudiante podrá comunicar lo que quiera, agregando además caritas felices, tristes, enojadas y corazones que sus demás compañeros pueden poner en cada caso, identificando así el concepto del «like».

Los docentes pueden poner un anuncio en su propio Facebook sobre comer papitas con múltiples copias que sus estudiantes pueden tomar y poner en el suyo, así se pueden contar a cuántos les gustan las papas fritas, y con ello detectar quién no está comiendo de manera nutritiva. De esta manera podrán sacar las estadísticas de ellos, con todo lo que implica, si se les debe hacer caso o no, qué tan importantes son en su vida, cómo afectan la autoestima. Así aprenderán lo que implican los «me gusta y no me gusta» en su vida personal, y como todo lo que suban no es privado sino totalmente público.

Se puede desarrollar el pensamiento computacional construyendo computadoras en modelos a partir de los cuales de identifica que funcionan a partir de órdenes que al ejercerse en secuencias generan acciones concretas, como lo puede ser construir algoritmos para que se cuenten automáticamente las caritas que encuentren en el muro frente a ciertos anuncios que los docentes suben como «cebos» que demuestran características de su personalidad. Por ejemplo, se puede hacer: Frente al anuncio que anuncia comer “papitas fritas” que se circuló, llamado: «P», los estudiantes: Aron, José, Daniel y Margarita: lo copiaron y pegaron en el suyo, en cambio Sofía y Cristina solo le pusieron un “like”, lo que tal vez señale que no están comiendo bien… Por lo tanto, todos ellos se llevarán de tarea una investigación sobre la buena alimentación. Esto parece que es un castigo, y en cierta manera sí lo es, pero con ello aprenderán que los datos privados se vuelven públicos y que esto traerá consecuencias a lo largo de la vida, por lo que la información de índole personal deben guardarse como confidencial y esto es un derecho, pero también es una obligación comer bien, de ahí la ambivalencia del dato que se produce, ya que “otra persona” puede detectar una necesidad que tal vez no nos interese que se sepa, pero que a lo mejor si nos hace bien que lo haga, aunque también puede ser que no…

El asunto es que todo aprendizaje que se genera de manera virtual se puede concretizar y ejemplificar didácticamente en el aula, aún no teniendo los medios para hacerlo, porque las capacidades y las habilidades, el pensamiento crítico que lo incluye, se encuentra en la acción de llevar a cabo actividades similares.  Lo que verdaderamente importa es que el tipo de situación didáctica que se diseña y aplica en el aula verdaderamente responda a las necesidades que emergen del contexto del Siglo XXI, con o sin computadoras y con o sin conexión, que retomen lo que realmente pasa fuera de la escuela.

No obstante, si se cuenta con computadoras y conexión a Internet, se deben diseñar situaciones didácticas que impliquen el desarrollo de las competencias digitales por su acción de tal forma en que deban ser aprendices apoderados, ciudadanos digitales, constructores del conocimiento, diseñadores creativos, colaboradores globales, etcétera. Esto implica tanto diseñar proyectos cuyo producto sea digital (video subido al Youtube para difundir una campaña de prevención de las enfermedades gastrointestinales), como el análisis de casos que conlleve a una toma de decisiones éticas sobre lo que implica el acoso escolar virtual (en el Facebook) por ejemplo, y que consiste en subir fotos o decir chismes de compañeros, así como aprender a verificar noticias falsas mediante ejercicios de búsqueda de información alternativa, etc. 

También se puede analizar el propio rol en la producción de información en la web analizando el papel que se juega. Por ejemplo, se es «portero» cuando no obstaculiza que otra información circule sea útil y productiva o bien negativa. Se es «intermediario» cuando se difunde lo que otros producen. O bien se es «líder de opinión» cuando se genera algo propio que los demás distribuyen, o se es «cosmopolita» cuando se circula por las redes sin interacción productiva. Un ejercicio así podría contribuir a desarrollar la competencia digital de la construcción del conocimiento en el mundo virtual, puesto que de eso trata de alcanzar niveles de producción, difusión y filtrado por uno mismo y no solo de consumir lo que otros hacen.

En suma, en el aula quedan por diseñar múltiples situaciones didácticas en las que al mismo tiempo que se retoman los aprendizajes esperados estipulados en varias asignaturas se desarrollen las competencias digitales que van más allá de las estipuladas en el 2007 por ISTE.

Conclusiones

La coyuntura actual mundial en el uso de las redes sociales y la producción de datos que emiten modifica las perspectivas sobre los fines que se persiguen en la educación, así como los procesos que se deben seguir en el aula para desarrollarlos.

Si bien se observan esfuerzos por parte del gobierno mexicano para impulsar las habilidades digitales desde el año 2000, la velocidad de los cambios tecnológicos que se gestan a partir del concepto de «mundo conectado» impide una respuesta en tiempo y forma a las megatendencias que se presentan actualmente y aún en el futuro, ya que lo que se establece como meta y aún como proceso y resultado a observar es pasado en cuánto se publica, tal y como lo señala Bauman con relación a la modernidad líquida.

Por esta razón, independientemente de que se cuente o no con la infraestructura necesaria (computadora y conexión a internet), se puede impulsar el desarrollo de situaciones didácticas alternativas que favorezcan las competencias digitales mediante la ejercitación de los conocimientos y habilidades fundamentales y que una vez a que se adquieren se podrán trasladar a cualquier contexto virtual que implicaría el uso posterior de una computadora,

Lo importante es comprender que todo lo que existe en la web existe en el mundo real y que la diferencia está en la velocidad de la producción de la información que se genera por su uso mismo que además abarca al planeta completo y no solo a un salón de clase. Está dinámica será más fácil de comprender por los estudiantes cuando se ha llevado a cabo un proceso real de relaciones entre sujetos, información que se produce en patrones que se analizan de manera individual y colaborativa dentro del aula.

Recomendaciones

Se recomienda ampliamente bajar, leer y estudiar el material actual de ISTE en cuánto a las competencias digitales de los estudiantes y de los docentes que se encuentra en esta página web:

http://www.iste.org

Desafortunadamente hay pocos materiales en español por lo que se deberán buscar en inglés.

Si se desea verificar si sus cuentas están en la lista de Cambridge Analítica favor de ingresar en el mismo Facebook en el signo de interrogación que viene en la superior derecha en la esquina, en dónde se pide ayuda, hay que escribir ahí: Cambridge Analytica, y aparecerá si su cuenta ha sido “hackeada” en este proceso.

Referencias

Páginas web consultadas el 13 de abril del 2018:

Calidad Educativa Consultores S. C. es una empresa que busca impulsar la calidad en la educación desde la perspectiva del fortalecimiento y actualización de lo procesos de intervención educativa, pedagógica y didáctica que los y las docentes, sus directivos y supervisores realizan buscando responder con ello a las necesidades y el contexto del Siglo XXI. ¡Contrata nuestros servicios!